Internet se ha convertido en una herramienta insustituible en la vida de las personas. La web se usa para casi todos los aspectos de la vida cotidiana, más aún hoy con los dispositivos móviles, que están superando claramente en uso a los ordenadores de escritorio.
A pesar de ser algo cotidiano, muchas veces no se tienen en cuenta los peligros que hay en la web, que son muchos y están presentes en todo momento. No solo para los más jóvenes, que tienen menos experiencia, sino también para los adultos.
Por eso, es importante que tomes medidas de seguridad y la mayor protección posible cuando navegues por la web.
Herramientas disponibles para tu seguridad
No importa si utilizas un dispositivo móvil para navegar por Internet o si prefieres sentarte en un escritorio frente al monitor, siempre debes estar atento frente a posibles peligros y cuidarte de diferentes maneras.
El uso de un antivirus
Como primera medida básica e infaltable, está la instalación de un antivirus. En Internet, todo está llenó de archivos maliciosos y dudosos que buscan infectar dispositivos para generar daño, como el robo de información. Por eso, estos programas se encargan de analizar toda tu actividad y combatir los virus.
Los smartphones de última generación ya traen consigo un antivirus, pero en caso de que no sea así, o de que prefieras utilizar otro, debes descargar e instalar uno.
La descarga de apps en tiendas oficiales
Uno de los atractivos principales de los dispositivos móviles es la cantidad de aplicaciones que se pueden descargar. Hoy en día existen de todo tipo: videojuegos, contenido audiovisual, redes sociales y muchísimo más. Cualquier aplicación que desees instalar, debes hacerlo a través de la tienda oficial de tu móvil. Por ejemplo, la Play Store de Google.
Estas tiendas ofrecen únicamente apps seguras y confiables, debido a que tienen un proceso de control antes de que aparezcan para el público masivo. Evita a toda costa la descarga de aplicaciones de fuentes desconocidas. No son confiables, y nunca se puede saber realmente qué se está descargando.
Lo mismo se aplica para los programas de ordenador.
Utiliza las reseñas de páginas que requieren ingresar datos
El phishing es uno de los principales riesgos de Internet. Se trata de una práctica para engañar a los usuarios para que ingresen sus datos personales y proceder al robo de la información. Una de las formas es la copia de páginas web, creando una versión espejo, y aprovechándose de la poca atención de la persona.
Por ejemplo, “Facebok”. Como vemos, le falta una “o” para ser la página oficial. Es un sitio creado para el ingreso de datos y el robo de los mismos. También se puede dar a través de correos electrónicos, haciéndose pasar por el banco u otra entidad similar.
Por eso, revisa con atención cada sitio en el que ingreses para ver que sea el correcto. En el caso de que uses páginas nuevas, puedes buscar reseñas para comprobar la experiencia de otros usuarios.
Los casinos online, por ejemplo, son una de las actividades más populares en la actualidad. Para jugar, se requiere ingresar todo tipo de información personal, incluso sensible, como el número de tarjeta de crédito.
Antes de hacerlo, asegúrate de que las páginas sean confiables. Busca reseñas en sitios especializados, como el caso de Codere casino en Time2play, y observa qué dicen otras personas.
Por último, evita sitios que te parezcan precarios, que oculten sus licencias, que no brinden seguridad y confianza, o que te pidan completar formularios nada más entrar. Puede que su diseño sea pobre, pero en general, se trata de casos de phishing, y solo buscan causar daño.
No repitas tus contraseñas
Al navegar por Internet, puede que quieras ingresar a tu cuenta de Facebook, revisar tu cuenta bancaria, leer tus correos electrónicos, etc. Cada una de estas actividades tiene su contraseña para poder ingresar. Es muy importante que no repitas la misma contraseña en todas tus cuentas.
Ante una brecha de seguridad en alguna plataforma (puede ocurrir en cualquier momento) o un ataque de hackeo, no solo quedará comprometida la cuenta particular, sino también todas las demás cuentas de otros sitios, debido a que comparten la misma clave de seguridad.
Varía tus contraseñas, e incluso podrías cambiarlas cada cierto tiempo.
Bloqueo de la pantalla
Puede que el móvil o la computadora sean de tu propiedad, pero nunca sabes quién puede llegar a tener acceso: tus hijos, un amigo, un compañero de trabajo o alguien más. Por eso, aprovecha las medidas de seguridad actuales para bloquear su pantalla: un código PIN, un patrón o incluso tu huella digital.
































