Dos parlamentarios electos del PSOE impidieron con su abstención en la segunda votación de investidura la elección de Rafael Simancas como nuevo presidente de la Comunidad de Madrid.

Al PSOE le salen las cuentas para que Pedro Sánchez sea investido presidente del Gobierno este martes 7 de enero tan solo por un diputado. Sin embargo, cuando la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, preguntó desde la tribuna a los diputados socialistas si había “algún valiente” que quisiera oponerse a la “infamia” de Sánchez, muchos en el PSOE recordaron el fantasma del tamayazo.

Se conoce periodísticamente como «tamayazo» a una votación celebrada en la Asamblea de la Comunidad de Madrid, en que dos parlamentarios electos del PSOE impidieron con su abstención en la segunda votación de investidura la elección de Rafael Simancas como nuevo presidente.

En las elecciones autonómicas de la Comunidad de Madrid del 25 de mayo de 2003 el PP obtuvo 55 diputados, el PSOE 47 diputados e IU 9. PSOE e IU sumaban mayoría absoluta con 56 diputados, y los dos partidos de izquierda alcanzaron rápidamente un acuerdo para que Rafael Simancas (PSOE) relevase a Alberto Ruiz-Gallardón como nuevo presidente regional, propiciando un cambio de gobierno en la región.

El 10 de junio, día en que se constituía la cámara regional, dos parlamentarios del PSOE (Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez), se ausentaron de la Asamblea de Madrid y el PP, con mayoría simple ese día, eligió a Concepción Dancausa (PP) como presidenta de la Asamblea de Madrid, con 55 votos a favor, 54 en contra y 2 ausencias. Lo ocurrido fue calificado inmediatamente de escándalo político, debido a las acusaciones de transfuguismo y corrupción contra los dos diputados socialistas ausentes.

El PP tenía en ese momento la presidencia de la Asamblea de Madrid, pero no la Presidencia de la Comunidad de Madrid, que habría aún de dilucidarse.

Tras la constitución de la Cámara regional, y tal y como mandata el Estatuto de Autonomía de Madrid, la presidenta del Parlamento regional inició inmediatamente una ronda de consultas con PP, PSOE e IU, a los efectos de proponer un candidato a la Presidencia de la Comunidad. Celebrada dicha ronda, se constató que Rafael Simancas (PSOE) era el único con probabilidades reales de ser investido, ya que contaba con el apoyo del PSOE y de IU.

En la sesión de investidura celebrada los días 27 y 28 de junio, Rafael Simancas fue rechazado como presidente por 54 votos a favor, 55 en contra y 2 abstenciones. Idéntico resultado se repitió en la segunda votación, el 30 de junio, lo que llevó a la convocatoria de unas nuevas elecciones autonómicas el 26 de octubre de 2003, en las que el Partido Popular consiguió mayoría absoluta con 57 escaños, frente a los 45 del Partido Socialista Obrero Español y los 9 de Izquierda Unida. El PP consiguió finalmente que Esperanza Aguirre fuese la presidenta de la Comunidad de Madrid en noviembre, en la VII Legislatura, en sustitución de Ruiz-Gallardón, anterior presidente de la comunidad y que llevaba simultaneando su cargo de alcalde de Madrid con la presidencia regional en funciones durante 5 meses.

Un enorme escándalo 

El PSOE afirmó que los dos diputados habrían recibido dinero de una trama inmobiliaria y urbanística con el objetivo de beneficiar al PP. El Partido Popular por su parte achacó la ausencia a un problema interno entre distintas corrientes del PSOE. Tamayo, por su parte, afirmó en repetidas ocasiones estar en contra de un pacto con Izquierda Unida, negando las acusaciones de corrupción.

Durante gran parte del verano de 2003, tuvo lugar una comisión de investigación para examinar la hipotética relación de Tamayo y Sáez con el PP o con las constructoras.

Tanto el PSOE como el PP han procurado evitar el tema, y el caso fue apartado del debate político tras los segundos comicios.

Mariano Fernández Bermejo, quien fue ministro de Justicia del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, declaró durante la campaña electoral de 2007 que la investigación judicial respecto al caso fue bloqueada por el fiscal general del Estado, Jesús Cardenal, nombrado por el gobierno de José María Aznar, sin que se retomase tras la ascensión del PSOE al poder.

Desaparecidos de la vida política

El 23 de junio de 2003, Tamayo y Sáez tomaron posesión de sus actas de diputados y pasaron a formar el Grupo Mixto.

Tamayo y Sáez fundaron un nuevo partido político llamado Nuevo Socialismo, que en la repetición de las elecciones consiguió 6.221 votos y ningún escaño. Posteriormente, Eduardo Tamayo abandonó la política activa, si bien a principios de 2008 se anunció la integración de Nuevo Socialismo en el Partido Social Demócrata y el apoyo de Tamayo a este partido.6

En 2008 ambos ya habían desaparecido de la vida política y social, y ya se decía que Tamayo se dedicaba a actividades urbanísticas en la sierra norte de Madrid. Tamayo trabaja como directivo de la empresa constructora Prefabricados y Obras Zarza, con proyectos en Venezuela y Guinea Ecuatorial. Sáez en 2013 seguía trabajando en el Hospital 12 de Octubre.