Joan Jordi Abentín Senán
Coordinador de zona Catalunya en Contrainformacion.es


Desde que estoy sin partido, siguiendo a todos sin mirar el color de cada uno, me doy cuenta de que casi tenemos un 95% de objetivos similares. Siempre lo digo, pero es que dentro de la izquierda esto es más bestia. No es una ciencia exacta, pero podríamos decir que tenemos un 99,95%. Y sí, somos quien más nos peleamos.

Ahora estamos en un momento complicado… España está dentro de una subida de la extrema derecha, donde solo hablan de los musulmanes, de como rebajar las penas a violadores y asesinos y después del temita independentista. Un «temita» que viene a Cataluña y, a parte de los que faltan el respeto a mi tierra, me tengo que tragar al sector «hooligan» independentista que me etiqueta de Nacionalista español o de fascista cuando les recuerdo el Majèstic de 1996. En fin, a veces estando en el medio te das cuenta que la forma de actuar de unos y otros no es tan diferente…

Dentro de esta situación se encuentra una izquierda perdida, con una infinidad de líderes y donde el que figura como “manda más” vive en una mansión de lujo. Una izquierda incapaz de batallar contra los lumbreras de VOX y de solucionar sus problemas internos. Una izquierda sin rumbo, con líderes desgastados y con olvido. Olvido de como llegamos hasta aquí. Una izquierda que no innova y que tampoco arriesga ni cambia los métodos que ya no funcionan por culpa de que muchos se creen en 1917. En fin, una izquierda sin autocrítica y demasiado centrada en las instituciones que si no, se reemplaza con los ya pasados de moda piquetes como alternativa.

¿El camino que se ha de llevar a partir de ahora es todo esto? ¿O tendría que ser el de cambio? De nuevo toca uno, pero no en el gobierno, sino esta vez dentro de la izquierda. Toca reciclar y empezar de nuevo. Hacer un reset. Poner a gente que de verdad quiera acabar con la extrema derecha y que tenga ideas útiles para hacerlo. La verdad es que esta situación se veía a venir y muchas veces, las cúpulas de los partidos, tercas, niegan cambiar de métodos y prefieren darse el golpe. Y seguir dándonos contra la pared. Puede que peque, pero hay una pequeña esperanza que si cambiamos en nuestra forma de trabajar podremos enamorar. Por qué viendo el panorma… Ni VOX con el caballo de Abascal, ni PP con el hijo de Aznar, ni C’s van acabar con los problemas que vienen. Tampoco lo hará el sr. Puigdemont ni la Crida Nacional esta que se han inventado… Tampoco el elefante de Artur Mas que solo la corrupción lo despidió de la política donde quiere volver. Y menos la falsa izquierda de la CUP.

Así que tampoco hace falta alargarse mucho más. Ahora vienen episodios difíciles. Vendrán momentos en que nos querrán dividir con la bandera buscando la más grande. Pero tenemos un argumento a favor: la verdad. No inventamos. No miramos sondeos, sino que salimos a la calle explicando que queremos, y al fin y al cabo es lo que quiere la mayoría. Eso sí, !menos sillones, menos codazos y más picar piedra y debate!

Aburrido de estas situaciones.

 

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