Hace 20 años, los Gobiernos de Abdelaziz Buteflika y de José María Aznar firmaron el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación para reflejar una cercanía incipiente materializada en la concertación de cooperación humanitaria, económica y el suministro de energías, como el gas, hasta el punto en que Argelia se convertiría en la principal fuente de gas a España.

El texto consta desde entonces de ocho principios generales, entre los que se encuentran el respeto a la legalidad internacional, la igualdad soberana, la no intervención en asuntos internos, la abstención de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza, el arreglo pacífico de controversias, la cooperación al desarrollo, el respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales de las personas o el diálogo y comprensión entre culturas y civilizaciones.

«En consecuencia, no podrá invocarse ninguna consideración que justifique el recurso a la amenaza de la fuerza o al uso directo o indirecto de la misma», señala el Tratado en el que las partes también se comprometen al arreglo pacífico de controversias que puedan surgir entre ellas «de manera que no se pongan en peligro la paz y la seguridad internacionales».

En consecuencia, no podrá invocarse ninguna consideración que justifique el recurso a la amenaza de la fuerza o al uso directo o indirecto de la misma», señala el Tratado en el que las partes también se comprometen al arreglo pacífico de controversias que puedan surgir entre ellas «de manera que no se pongan en peligro la paz y la seguridad internacionales».

Tensiones entre Argelia y España

Desde 2021, sin embargo, en materia energética, sin ningún tipo de incumplimiento contractual, Estados Unidos comenzaría a sustituir al país africano en este aspecto, lo que ha granjeado duras críticas contra la Moncloa debido al incremento de precios en cuanto a la recepción gasística.

Posteriormente, y tras diversos intercambios posicionales entre las cancillerías implicadas, la prensa del Reino de Mohammed VI daba a conocer una carta en la que se reflejaba un cambio tácito en la posición del Gobierno de España al respecto del Sáhara Occidental, pasando así a apoyar el plan de autonomía marroquí sobre el territorio.

En todo momento el ministro de exteriores de España ha mantenido que el país africano era conocedor de esta postura, sin embargo, Argelia se ha apresurado a hacer latente un descontento que hace tambalear los puentes construidos.

Desde Argelia se ha entendido como «injustificado», lo que entienden como un quebrantamiento de los puntos antes expuestos al dar apoyo directo a Marruecos sobre el Sáhara, contrario a la resolución que estableció la ONU el 29 de abril 1991.

¿Peligra el gas?

Más allá del gas, mediante el acuerdo, se ponía en boga la cooperación económica en una constante de inversiones recíprocas, particularmente en los campos de la energía, obras públicas y viviendas, transportes y comunicaciones, pesca marítima, protección del medio ambiente y gestión de recursos naturales.

También se establecía un acuerdo en materia de control de los flujos migratorios, la lucha contra el tráfico de seres humanos y la cooperación contra el terrorismo, el crimen organizado y la droga.

Ahora la Asociación Profesional de Bancos y Entidades Financieras de Argelia (ABEF), tras la decisión del ejecutivo argelino y bajo las órdenes del Ministerio de Finanzas del país, anunciaba a última hora de este miércoles la congelación de las domiciliaciones bancarias para operaciones de comercio exterior de productos desde y hacia España a partir de este jueves, 9 de junio.

La circular no establece ningún tipo de excepción para las transacciones y, por tanto, abre el radio de afectación a todo tipo de sectores, incluido el de la energía, situando una cuestión como cabal y es que podrían ponerse en entredicho los pagos de Naturgy para con Sonatrach.

No obstante, el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, aseguraba el mismo miércoles que el Gobierno argelino ha dado «garantías al máximo nivel» como socio y suministrador «fiable». Aunque aseguraba no haberse reunido con el Embajador del país.

«El Gobierno argelino es muy conocido por ser un socio fiable, un suministrador fiable. Se han dado garantías al máximo nivel y nada indica que vaya a ser de otra manera», ha asegurado el ministro en declaraciones a los medios de comunicación.

Por su parte, la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, no se mostraba tan optimista y ha expresado en declaraciones a la ‘Cadena SER’ que confía «en que se reconduzca la relación« con Argelia.

«Siempre ha sido cordial, extraordinaria y constructiva y para nosotros es importante tener una excelente relación con Argelia y con Marruecos. Es una situación que nos incomoda y que esperamos que se reconduzca», ha señalado. Aunque reiteraba la posición de Albares respecto al gas: «Argelia es un socio confiable».

Otros sectores que podrían estar afectados

En 2019, el último año del que puede extraerse un análisis minucioso sin las afectaciones de la pandemia, España exportó bienes y servicios a Argelia por valor de 2.906 millones de euros de los que 2.376 millones corresponden a productos industriales y tecnológicos. En cuanto a importaciones de España desde Argelia supusieron 3.852 millones en ese mismo año.

Unas relaciones comerciales que sufrían una paulatina merma en los últimos años, consecuencia de la cruda reducción e las importaciones de gas natural provenientes de Argelia.

Diversos medios advierten que «el veto al vacuno español convierte a este en uno de los sectores que ya ha comenzado a padecer las consecuencias de la decisión de Sánchez aunque no es el que más sufrirá, ya que las exportaciones agroalimentarias supusieron unos 346 millones en 2019 mientras que las industriales sumaron 2.376 millones con el hierro y el acero (8% de las exportaciones), los aparatos mecánicos (8%) y el papel y el cartón (7%) como los principales damnificados».

1 Comentario

  1. ……el gas…..el gas ….el gas…
    ….peligra el gas……
    …..el dinero…..el dinero….
    Aquí ya nadie habla de los saharauis…. (Que les den)…
    Ya solo somos capaces de pensar en dinero y en nuestra p..a comodidad. Ya la ÉTICA es como la poesía o la filosofía: QUE NO SE COMEN.
    QUÉ VERGÜENZA.
    Así nos va; y al final de esta senda de puro egoísmo solo está: LA NADA.

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