Desde hace casi 5 años la mayoría de los inversionistas se sienten atraídos por el mercado de las criptomonedas, ya que este habría logrado superar a la mayoría de los activos financieros que existen en la actualidad. Sin embargo, al igual que con cualquier inversión, es necesario contar con intermediarios que faciliten el proceso.

Es aquí donde entran en juego plataformas como CoinBase, Binance o Kraken, diseñadas para ayudar a las personas a adentrarse en el comercio de criptomonedas. Pero, ¿qué son estos servicios? Son lo que se conoce como “exchanges”, o plataformas de intercambio de criptomonedas, una forma democratizada de invertir.

¿Qué son los exchanges?

Los exchanges son plataformas diseñadas para el intercambio de criptomonedas (así como otro tipo de activos), que permiten a los usuarios convertirse en traders mediante un proceso de inscripción usualmente sencillo. Las mismas existen desde el 2009, año de la creación del Bitcoin, y han evolucionado para incluir decenas de monedas.

Aunque operan de manera extraterritorial, los grandes exchanges tienen una sede fija y deben atenerse no solo a la legislación del país que les da hogar, sino también a la de aquellas naciones en las que desea operar. Por ejemplo, al momento de la redacción de esta nota, CoinBase está bloqueada en países como Venezuela, y solo puede accederse utilizando una VPN.

¿Cómo funcionan?

En la actualidad existen distintos tipos de exchange, sin embargo, la mayoría funciona utilizando una metodología tradicional, haciendo de intermediario en la compra y venta de criptomonedas entre usuarios, o peer-to-peer (P2P), que le da la libertad a los usuarios de colocar el precio que les parece adecuado y comerciar directamente con posibles compradores.

Para el vendedor, el proceso es sencillo, determinando la cantidad que desea vender y esperando a  la aparición de compradores interesados. Por su parte, un comprador puede elegir entre una selección de órdenes, o crear una orden de compra propia que tome en cuenta la cantidad que está dispuesto a pagar, así como el precio que prefiere.

Dependiendo del sitio y el país en el que opere, una plataforma de exchange solicitará información legal para comprobar la identidad de sus usuarios, aceptará monedas locales como método de pago, contará con extensiones para utilizar diferentes servicios financieros, y ofrecerá un catálogo adaptado al mercado.

¿Qué otras alternativas existen?

En conjunto con los exchanges, también existen plataformas alternativas para la inversión de criptomonedas, siendo los servicios de corretaje (broker) los más populares. Estos no solo se utilizan para la inversión en derivados de criptomonedas, sino también de acciones y títulos empresariales, lo que los hace ideales para inversionistas que buscan una cartera diversificada.

Adicionalmente, hemos visto el surgimiento de bots de inversión, servicios automatizados que utilizan una inversión inicial para “apostar” de acuerdo a instrucciones impuestas por el usuario. Bitcoin Trader, que requiere de un pago inicial de $250 para comenzar a invertir, es un ejemplo de esto.

No es el único caso, ya que estas plataformas se habrían hecho populares en todo el mundo debido a que no requieren de un estudio constante del mercado, sino que generan ingresos pasivos sin esfuerzo. En Europa existen servicios similares como el de bitcoincodefinland.com, que opera en el país nórdico.

Las plataformas de exchange son muchas y muy complejas, por lo que esto no es más que una introducción a estos servicios de inversión. Es importante estudiar las condiciones del mercado en nuestro país, la cantidad de actores disponibles en el territorio, las carteras que estas ofrecen y las ventajas/desventajas al elegir entre una y otra.

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