El brote de coronavirus ha adquirido una nueva dimensión después de que la Organización Mundial de la Salud declarase la emergencia sanitaria internacional.

Los efectos se han dejado sentir en la economía mundial causando un auténtico terremoto en los mercados bursátiles de todo el mundo, llevando a la bolsa china a su mayor desplome en cinco años. La economía mundial y los índices bursátiles tiemblan ante el temor de que el coronavirus se propague mientras que el precio del petróleo cae con fuerza.

Los sectores más afectados son el turismo, los productos de consumo y el ocio mientras que en el otro lado de la balanza se encuentran farmacéuticas, biotecnológicas e industrias afines, potenciales proveedores de curas, tratamientos y otros materiales utilizados para la prevención y contención de la enfermedad, según Aitor Méndez, analista de IG.

Algunos ejemplos de estas empresas son: Kawamoto Corp, dedicada a la producción de productos higiénicos, sus acciones llegaron a dispararse más de un 750% y ahora mismo defiende un avance del 350%; Tianjin Teda, fabricante de mascarillas, su valor en bolsa se disparó en casi un 40%; Jiangsu Lihuan, especializada en fármacos antihistamínicos, también cotiza al alza; Novacyt, tras anunciar el lanzamiento de un test que detecta el coronavirus, ha tenido una subida del 425% y ahora se encuentra en un 350%.

Otras empresas ven estas crisis sanitarias como una oportunidad para llenar sus bolsillos. Una farmacia pekinesa de la cadena Beijing Jimin Kangtai llegó a vender la caja de 10 mascarillas por 850 yuanes (111 euros), multiplicando así por seis su precio, que se podía encontrar en Internet por 143 yuanes (19 euros).  Aunque el plan le salió rana y este local fue multado con tres millones de yuanes (casi 400.000 euros) por la Oficina de Supervisión del Mercado de la capital china.

En el caso de España, PharmaMar que cuenta con una filial especializada en diagnóstico molecular instalada desde hace un año en Wuhan y trabaja en un kit para detectar el virus, ha disparado sus acciones en la bolsa española. Y, además, con un espectacular incremento del volumen de contratación, que ha elevado su media diaria anual hasta los 3,31 millones de títulos, según los datos de Infobolsa.

En el grupo de los damnificados se encuentran las líneas aéreas y las cadenas hoteleras, cuya cotización se ve expuesta a los titulares de los medios de comunicación desde el primer minuto. También se ha visto afectado el sector del automóvil, con un “golpe doble”, ya que China es un gran proveedor de componentes y al mismo tiempo comprador de vehículos occidentales.

Algo similar ocurre con los sectores de la tecnología y los bienes de consumo, como Apple o Nike, o las firmas de lujo como Kering o LVMH que tienen en los compradores chinos uno de sus principales nichos de mercado.

Por último, Aitor Méndez analista de IG menciona a las materias primas más vinculadas al ciclo económico, dado el papel de China como principal comprador. “El cese forzado de su actividad ha supuesto un duro varapalo para las previsiones de demanda de las commodities más vinculadas al crecimiento económico, como las energéticas o los metales de uso industrial”, explica.