La semana pasada PP y Vox convertían la sesión de control al Gobierno en el Congreso en un debate sobre la monarquía. Pablo Casado ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de «abrir una crisis institucional» y le ha dicho que «la monarquía fue votada» en el Parlamento y que la Justicia «se administra en nombre del rey», no como en las «dictaduras de las que financian a sus socios».

Por su parte, Sánchez le ha lanzado una advertencia: «Se erige en el defensor de la Corona y de la Casa Real, pero vaya usted con cuidado, porque antes ustedes se erigieron en defensa de la unidad nacional y mire cómo acabamos», en alusión al proceso independentista abierto en Catalunya y el referéndum del 1 de octubre de 2017, que tuvo lugar mientras gobernaba el PP.

Según fuentes de la dirección nacional del PP «es un escándalo que el Gobierno diga que perjudica defender a la monarquía» y lamentaban que Sánchez se haya negado a desautorizar a los miembros de su gabinete que han atacado al jefe de Estado.

También la semana pasada se conocía la noticia de que el papa Francisco publicaba su tercera encíclica, ‘Hermanos todos’, en la que arremete contra el consumismo, la globalización despiadada, el liberalismo económico, la tiranía de la propiedad privada sobre el derecho a los bienes comunes, la falta de empatía hacia los inmigrantes o, incluso, el control que ejercen las compañías digitales sobre la población y la información.

Además, en ella denuncia que «la fragilidad de los sistemas mundiales frente a la pandemia ha evidenciado que no todo se resuelve con la libertad de mercado» y que existe la necesidad de «rehabilitar una sana política que no esté sometida al dictado de las finanzas».

Libertad Digital, el medio ultra, titulaba la noticia: «Nuevo ramalazo anticapitalista del papa Francisco: «El dogma de fe neoliberal es pobre, repetitivo», dando fe de lo doloroso que resulta que el máximo representante de la derecha asuma un dictado anticonsumo.

Haciéndose eco de las dos noticias, el presentador Quique Peinado ha criticado atinadamente la hipocresía y el doble rasero de nuestro país y ha publicado el siguiente mensaje a través de su cuenta de Twitter: «¿Entonces criticar al Rey es atacar a la patria y criticar al Papa no es atacar el cristianismo?»