Los 28 ancianos contagiados de coronavirus que fueron desalojados de la residencia de Alcalá del Valle han sido recibidos a pedradas a su llegada a la Línea de la Concepción.

En los accesos de la ciudad se congregaron un grupo de vecinos para tratar de impedir la entrada de las ambulancias que tuvieron que ser custodiadas por la Policía Nacional. Además de arrojar piedras, dos hombres de 32 y 25 años incluso llegaron a interponer un coche en el camino del convoy, por lo que fueron detenidos.

A la llegada a las instalaciones de la residencia donde los ha reubicado la Junta de Andalucía, la Policía Nacional tuvo que establece un cordón de protección alrededor del edificio para contener la actitud de unas 50 personas que amenazaban con alterar el orden público si llegaban más enfermos hasta la localidad. 

Durante la noche arrojaron desde otros edificios cercanos a la residencia artefactos explosivos que explosionaron en la vía pública y que fueron recogidos por agentes de la Policía Científica para proceder a su análisis. En otros puntos de La Línea se reprodujeron los actos vandálicos, con quema de contenedores, a cuyos autores busca ya la Policía.

El alcalde de La Línea, Juan Franco, ha condenado los incidentes al mismo tiempo que criticaba el modo en el que se ha llevado a cabo la reubicación de estos mayores enfermos por la Junta de Andalucía asegurando que conoció el martes por la mañana por la televisión el número de personas que llegarían a La Línea y que no se le facilitó más información hasta las dos de la tarde, hecho por el que se le pidieron disculpas.

Franco señaló también que se pudo haber evitado el alarmismo y se ha mostrado convencido de que los «indeseables» que protestaron pensaban que los mayores «iban a estar sueltos por la ciudad».

Por el contrario, ha explicado que los ancianos trasladados desde La Línea «van a estar perfectamente atendidos por trabajadores que también van a estar en régimen de confinamiento» en la residencia de tiempo libre, pero «si no se traslada la información te encuentras con la reacción de indeseables que no nos representan».

La Línea ha querido dejar claro que estas personas no les representan y han colgado un cartel en la puerta de la residencia con el mensaje: «También sois nuestros abuelos».