Javier F. Ferrero

El Plan de Acción Mundial sobre Vacunas es una hoja de ruta para evitar millones de muertes a través de un acceso más equitativo a las vacunas para el año 2020. Hasta la fecha, el progreso hacia los objetivos del Plan está fuera de lugar.

En mayo de 2017, los Ministros de Salud de 194 países aprobaron una nueva resolución sobre el fortalecimiento de la inmunización para alcanzar los objetivos del Plan de Acción Mundial sobre Vacunas. La resolución insta a los países a fortalecer la gobernanza y el liderazgo de los programas nacionales de inmunización y a mejorar los sistemas de monitoreo y vigilancia para garantizar políticas de datos actualizadas, políticas y decisiones programáticas para optimizar el rendimiento y el impacto. También hace un llamamiento a los países para que amplíen los servicios de inmunización más allá de la infancia, movilicen financiamiento interno y fortalezcan la cooperación internacional para alcanzar los objetivos del Plan.

Gracias a las medidas aplicadas por el Plan de Acción Mundial sobre Vacunas, 123 millones de niños, 4,6 millones más que el año pasado, una cifra récord, fueron vacunados en todo el mundo en 2017, según los datos publicados hoy por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF.

Lo negativo de estos datos, es que aproximadamente 19,9 millones de niños en todo el mundo no fueron atendidos con los servicios de inmunización de rutina. De ellos, casi 8 millones (el 40%) viven en situaciones frágiles o de emergencia, incluyendo países afectados por conflictos. Alrededor del 60% de estos niños viven en 10 países: Afganistán, Angola, la República Democrática del Congo, Etiopía, India, Indonesia, Iraq, Nigeria, Pakistán y Sudáfrica.

Los niños vacunados en 2017 recibieron 3 dosis de vacuna contra la difteria, el tétanos y la tos ferina (DTP3), protegiéndolas de enfermedades infecciosas que pueden causar enfermedades graves e incluso ser fatales. En 2017, 123 países habían alcanzado al menos el 90% de cobertura de la vacuna DTP3.

A medida que las poblaciones crecen, muchos países necesitan aumentar sus inversiones en programas de vacunación. Para llegar a todos los niños con las vacunas necesarias, el mundo deberá vacunar a unos 20 millones más de niños cada año con tres dosis de la vacuna contra la difteria-tétanos-tos ferina, a 45 millones con una segunda dosis de la vacuna contra el sarampión, y a 76 millones de niños con tres dosis de la vacuna neumocócica conjugada.

La importancia de los programas de Inmunización

Los programas de inmunización salvan la vida de hasta tres millones de personas al año: el mundo está más cerca que nunca de erradicar la polio, el número de casos ha disminuido alcanzando un mínimo histórico de 22 casos en 2017; la vacuna contra el sarampión evitó más de 20 millones de muertes solo en lo que va de siglo; y el tétanos ya solo está presente en 15 países de todo el mundo.

La vacunación actúa como un escudo que mantiene seguras a las familias y comunidades. Al vacunarnos, protegemos a todos los miembros de nuestra comunidad, incluidos los niños y bebés recién nacidos, los más vulnerables, impidiendo que la enfermedad se propague fácilmente y minimizando el riesgo de brotes letales.

Cada año se estima que 1,5 millones de niños menores de cinco años mueren a causa de enfermedades prevenibles. La mayoría se podría haber evitado con una simple vacuna.

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