En las últimas semanas, El País y Crónica Libre, han publicado grabaciones de audios que han marcado un antes y un después en el panorama mediático de nuestro país. A raíz de este tema algunos usuarios de internet han rescatado una monumental bronca, que se ha vuelto viral en redes sociales, que tuvo lugar en el 2017 el IV Congreso Internacional de Periodismo entre los veteranos periodistas Carlos Alsina y Jesús Quintero se enzarzaron en una discusión sobre si antes se hacía mejor radio y televisión que ahora.

Al evento, celebrado en el Rectorado de la Universidad de Málaga, también acudió el escritor Fernando Sánchez Dragó, que acabó apoyando en el enfrentamiento al presentador del programa «El loco de la colina».

«Estáis un poquito nostálgicos los dos, estáis en la añoranza de un tiempo maravilloso que ya no existe, yo creo que nunca existió y está en vuestra cabeza ese tiempo en el que la radio y la televisión eran magníficas y se hacían grandísimos productos y grandísimas entrevistas… no como ahora que hacemos un producto pues pobre, malo, mediocre. Esto forma parte del paso de los años», comenzó diciendo Alsina sobre el discurso de sus compañeros.

Las redes rescatan una acalorada discusión entre Jesús Quintero y Carlos Alsina
Las redes rescatan una acalorada discusión entre Jesús Quintero y Carlos Alsina

«Estáis jugando con una enorme ventaja yo creo, porque los dos estáis hablando de entrevistados que dan muchísimo juego y ese no es el perfil del entrevistado al que los futuros periodistas se van a enfrentar», añadía. Además, a su juicio, el mérito «es de el entrevistado» y no de las preguntas y lamentó la recomendación de Quintero y Dragó a los futuros periodistas de no entrevistar a políticos.

Sánchez Dragó defendió que él no entrevistaría por ejemplo a Pedro Sánchez porque «no tengo nada que preguntarle». «Tu no entrevistarías a Pedro Sánchez porque no te puedes lucir como entrevistador, la dificultad de entrevistar a un político es hacer una buena entrevista a alguien que sabes que no quiere decir nada nuevo y no quiere responderte a lo que tú le preguntas, y que, a pesar de eso, consigas que el género y el producto sea bueno», le reprochó Alsina.

A partir de ese momento comenzó un debate sobre el papel del entrevistador. «Lo que yo no soporto es una entrevista de un reportero, no de un gran comunicador, no de un hombre culto, no de un hombre profundo, interrumpiendo constantemente al otro y el otro sin decir nada y eso es un mandamiento sagrado en el periodismo: escuchar, y lo hacen además con voz de teleñeco», le respondió Quintero a Alsina.

Quintero continuaba expresándose en los siguientes términos: «La televisión está llena de bufones millonarios. Los Informativos perdían rigor y credibilidad y pasaban a formar parte del espectáculo, los debates eran gallineros en los que se imponía el guirigay, el grito, el golpe de efecto, las bromas de mal gusto, las descalificaciones, los insultos y la más elemental falta de ética y respeto…».

«Pero podría seguir en un libro que estoy escribiendo que se llama ‘Mis queridos hijos de puta’. Ahí voy a contar lo que es la comunicación. Lo voy a contar de dentro, de las tripas de la televisión. ¿Dónde hay una escenografía? ¿Dónde hay atmósfera? ¿Dónde hay clima? ¿Dónde hay grandes preguntas? ¿Dónde hay preguntas trascendentes?».

«La basura conecta con la basura»

Tras las palabras de Quintero, Alsina señalaba: «A lo mejor es que hacen un producto que a ti te parece malo, pero que a los espectadores les parece mejor que el que se hacía hace 20 años». Quintero, por su parte, señalaba: «La basura conecta con la basura» y llegó a asegurar que ahora se deja hacer las entrevistas «a los pringados».

«Los que estamos ejerciendo el periodismo en los medios es porque somos unos vendidos, ya me lo sé todo esto», entró al trapo Alsina. «La juventud no es un momento es un estado del alma, tú puedes ser un cobarde y yo un valiente, yo puedo echarle cojones y tú no a la comunicación», dijo un Quintero visiblemente nervioso, que se levantaba continuamente.

«Yo soy un cobarde y tú un valiente, enhorabuena Jesús»

«Yo soy un cobarde y tú un valiente, enhorabuena Jesús. Lo que pasa es que yo también te podría decir a ti que ‘El loco de la colina’ era un programa magnífico y que en esa época se hacía una radio estupenda, pero era infinitamente peor que la de los años 30. Os estoy diciendo que os habéis quedado a vivir en la nostalgia de vuestra época», respondió Alsina.

Dragó intentaba alinearse con las posturas de Quintero pero se quedaba fuera del debate y pedía la intervención del moderador.

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