Sara Montero. Candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid por Recortes Cero-PCAS-TC-GRUPO VERDE-MUNICIPALISTAS

Esta ha sido una campaña electoral en la que la amenaza más peligrosa para España y para los madrileños ha sido oportunamente ocultada. Todo el mundo sabe lo de las cartas y las balas y el enfrentamiento de Madrid. ¿Pero sabe alguien que Alemania esta misma semana ha exigido a España “ajustes fiscales”, esto es, recortes? ¿Conocen los madrileños que la comisión europea ha puesto en la diana las pensiones publicas exigiendo una nueva reforma de las pensiones como condición a las ayudas europeas?

¿Por qué no ocupan titulares las multimillonarios ganancias de los bancos rescatados con un dinero público que anuncian el despido de miles de trabajadores mientras sus ejecutivos se suben los sueldos millonarios? Eso no es motivo de escándalo ni de debate político. Y sin embargo, ahí SÍ que nos estamos jugando el futuro.

El de nuestros sueldos, condiciones laborales, empleo, pensiones … en Madrid y en toda España. Hoy la contradicción no es fascismo o democracia, lo que nos amenaza es otra vuelta de tuerca a los recortes y el saqueo contra el 90%. Este es el problema que todos callan.

Las ayudas europeas que se supone han de servir para la reactivación económica se van a centrar en 20 mega proyectos que siguiendo el ejemplo del coche eléctrico van a destinar la mayor parte de los 140 mil millones a los grandes bancos y monopolios. Grandes proyectos de infraestructuras cuya gestión va a estar en manos de la banca que ya pide una comisión de 4.000 millones de € por su intermediación. No tienen como objetivo principal reindustrializar España y crear empleo. Tampoco ayudar y promover el tejido económico en manos de pymes y autónomos que es el que genera en España el 90% del empleo.

Pero hay otro camino. España es un país rico. Somos la 14ª potencia mundial y el 4º país de la zona euro y Madrid en la primera comunidad en PIB. Es necesario repetirlo, porque cuando nos muestran un país degradado, con el espectáculo de división y el ruido de los últimos meses, pretenden que creamos que no hay recursos, que somos un país tercermundista. No es cierto. Hay mucha riqueza. El problema es quiénes se la apropian. Hemos hecho las cuentas muchas veces y las seguiremos haciendo para demostrar que sí se puede. Que aplicando una redistribución de la riqueza se puede salir de la crisis y crear empleo. No es una quimera. Este es el camino: REDISTRIBUIR LA RIQUEZA.

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