El grupo Renault ha comunicado a la justicia francesa nuevas sospechas de irregularidades de su anterior presidente, Carlos Ghosn, por transferencias millonarias a uno de sus distribuidores en Oriente Medio, semanas después de haber transmitido un dossier sobre gastos de su boda.

El fabricante francés de automóviles no quiso hacer comentarios este martes a las informaciones filtradas por «Le Figaro» sobre el envío el pasado viernes de esas nuevas informaciones a la Fiscalía de Nanterre, en las afueras de París.

Se trata de transferencias de varios millones de euros a Suhail Bahwan Automobiles (SBA), una empresa de Omán que distribuye vehículos para Renault y Nissan en ese país y en otros de Oriente Medio.

Ese dinero -según «Le Figaro»- aparecía como primas por resultados, pero no aparecía imputado, como se hubiera podido esperar, a las direcciones de mercadotecnia, comercial o a las regionales, sino directamente al centro de costos de la presidencia de Renault que dependía del directivo.

Ese mecanismo parece similar al que había descubierto Nissan por el que, de acuerdo con la prensa japonesa, se habían transferido unos 32 millones de dólares a SBA.

Los medios nipones habían especulado sobre la posibilidad de que con esas cantidades se compró un yate del que se beneficiaron el antiguo «número uno» de Renault y Nissan y su familia.