En el proyecto de AVE a La Meca no es oro todo lo que reluce. Detrás de esta obra de ingeniería hay cuestiones presupuestarias que afectan a Renfe, ya que existen 185 millones de euros pendientes de cobro, según reconoce en la última memoria anual de la compañía (2020) la Intervención General de la Administración del Estado.

Renfe espera solucionar el déficit presupuestario antes de la finalización del proyecto, es decir, dentro de un periodo total de 12 años. Y es que la operadora española ha optado por una metodología contable para el desarrollo de este ferrocarril que “consiste en establecer un coeficiente de cobertura entre los ingresos y gastos incurridos y a deducir durante toda la vida del proyecto”.

En relación a este tema, Hacienda reconoce en su informe sobre Renfe un “elevado grado de incertidumbre” y “complejidad” a la hora de establecer el registro contable y no se sabe si los posibles costes adicionales de este proyecto de alta velocidad podrán generarle déficit al terminar ese período.
Renfe tiene pendiente de cobro 185 millones de euros por la construcción del AVE a La Meca
Renfe tiene pendiente de cobro 185 millones de euros por la construcción del AVE a La Meca

El AVE a La Meca reanudó su servicio el pasado mes de marzo

El tren de alta velocidad Haramain reanudaba el pasado mes de marzo sus operaciones comerciales en toda con paradas en las estaciones del aeropuerto de Yeda y en Kaec, que se encontraban suspendidas desde hacía un año debido a la pandemia.

Haramain ofrecía inicialmente hasta 30 frecuencias diarias, que se elevaban a 54 durante el programa especial de Ramadán. Las frecuencia diarias se han ido aumentado paulatinamente y se ha limitado el aforo en los trenes. Este proceso ha implicado un “largo y complejo proceso de negociación entre el Gobierno saudí y el Consorcio” de este AVE.

La Fase 2 del proyecto se asignó al consorcio Al Shoula Group compuesto en un 88% por empresas españolas (ADIF, Renfe Operadora, INECO, Talgo, Cobra, Consultrans, Copasa, Dimetronic, Inabensa (Abengoa), Imathia, Indra y OHL) junto a dos saudíes (Al Shoula Group y la constructora Al Rosan Contracting). Renfe Operadora posee el 27% de las acciones, frente al 21,5% de ADIF y el 1,47% de Ineco.

Según explica Renfe en sus cuentas, la Fase 2 del proyecto Haramain se divide, a su vez, en dos fases: la fase CAPEX en la que se produjo la construcción de la superestructura, puesta en servicio de la línea y suministro del material rodante y en la que que RENFE-Operadora participó fundamentalmente con la construcción de los talleres de mantenimiento, así como la selección y formación del personal necesario para el desarrollo de la siguiente fase.

La segunda fase conocida como OPEX, comprende la operación del ferrocarril, y mantenimiento de la línea y del material rodante durante 12 años, ampliables a 17. La operación incluye toda la gestión de la línea: comercialización, seguridad, gestión de las estaciones, etc.

Antes del comienzo de la segunda fase se llevaron a cabo determinados trabajos para la puesta a punto del tren, que no estaban previstos en el contrato inicial y que han supuesto para Renfe un desembolso de 30 millones de euros, una cantidad que contrasta con los 185 millones de euros pendientes de cobro que todavía no ha ingresado la compañía y que no se sabe cuándo abonará.

DEJA UNA RESPUESTA