Este lunes, tanto Repsol como Caixabank declararán a través de sus representantes legales ante la Audiencia Nacional en calidad de investigadas por los encargos a Cenyt, empresa vinculada al excomisario José Villarejo, cuando aún estaba en activo en la Policía, para investigar al expresidente de Sacyr, Luis del Rivero y su entorno.

Según ha podido saber El Independiente, la petrolera defenderá que ni el presidente de Repsol Antonio Brufau ni el secretario general del consejo de administración de Repsol Luis Suárez de Lezo sabían que la empresa Cenyt a la que contrataron para que se ocupara de aquella investigación era de Villarejo. También, que el jefe de Seguridad de la compañía Rafael Araujo, que fue quien propuso a la compañía contratar a Cenyt, no tenía conocimiento en el momento que lo hizo de que Villarejo estaba en activo en la Policía.

Tal y como recoge el citado diario, la compañía señala que Araujo coincidió con Villarejo el 2 de octubre de 2011 en la fiesta de los Ángeles Custodios de la Policía Nacional y comentaron si el segundo estaba trabajando para Sacyr. Araujo sospechaba que sí y decidió contratarle para evitar que Del Rivero lo hiciera y ocasionase unos daños irreparables a la compañía.

Fuentes cercanas a la defensa de Repsol sostienen que la compañía tenía motivos suficientes para intentar parar los planes de Del Rivero porque antes de que convenciera a Pemex para controlar la petrolera con un 30%, el empresario llegó a un acuerdo con el grupo inversor indio ESSAR para una operación similar.

Repsol y Caixabank declararán como investigadas por contratar a Villarejo
Repsol y Caixabank declararán como investigadas por contratar a Villarejo

Miguel Sebastián, ministro de Industria, fue el gran valedor de la operación, pero un volantazo a última hora del presidente socialista provocó que la operación no saliera adelante. Fue en ese momento cuando Del Rivero contactó con Pemex para abordar la adquisición.

El 29 de agosto de 2011 se produce un Consejo de Administración extraordinario para aprobar la alianza entre Pemex y Sacyr, en el que Del Rivero llega a pedir que se retiren todos los teléfonos móviles de la sala. El 21 de septiembre se hace público el documento de las intenciones de Pemex y Sacyr para asumir el control de la petrolera española y esa misma semana es convocada una nueva reunión en la que queda patente la ruptura del Consejo de Administración ya que varios de los miembros califican de “error” enemistarse con Repsol.

Tras las primeras pesquisas, Villarejo aportó a la petrolera recortes de prensa pero ningún dato privado o confidencial del consejero de Sacyr. En el auto del pasado 15 de abril consta que la retirada de la presidencia de Sacyr, como el despido de las personas de su círculo de confianza se debieron «según consta en la documentación intervenida, en un intento de reacción por parte de Luis Fernando Del Rivero, siendo el principal foco de la misma el presidente de la multinacional petrolera Repsol YPF S.A., del que Del Rivero intentaría conseguir información delicada con la intención de contraatacar».

El 20 de octubre Del Rivero fue cesado y la primera reunión entre Villarejo y los directivos de la Seguridad Corporativa de Repsol y La Caixa no se produjo hasta el 2 de noviembre. Por tanto, según El Independiente, la compañía sostendrá que el presidente de la energética no conoció las investigaciones que se seguían realizando al ex mandatario de Sacyr y que dichas labores continuaron realizándose por «la inercia de la compañía», dado que los procesos de contratación suelen prolongarse en ésta.

Manuel García-Castellón, instructor de la Audiencia Nacional, investiga en la pieza 21 del caso Villarejo si en el proyecto denominado Wine el comisario habría espiado a Del Rivero y su entorno presuntamente por encargo de Repsol con el conocimiento del presidente de la compañía, según los investigadores.

En los autos con los que decidió investigar a Brufau y a Repsol como persona jurídica, el juez asume el relato de hechos expuesto por la Fiscalía Anticorrupción, según los cuales Villarejo habría accedido a bases de datos confidenciales y habría obtenido información de la vida personal y el patrimonio de Del Rivero gracias a su posición de policía en activo que habría ofrecido a la compañía y también a CaixaBank. Cada compañía habría pagado 165.000 euros por sus informes a Villarejo.

El juez citó a Fainé y Brufau y consideró acreditado que Villarejo accedió al tráfico de llamadas de Del Rivero entre los días 20 de octubre y 31 de octubre de 2011, por tanto, sabían con quién hablaba el presidente de Sacyr los días posteriores a su destitución. Sin embargo, desde Repsol asegurarán que nunca pidieron a Villarejo que rastreara las llamadas de Del Rivero y que la información de dichas llamadas nunca llegó a la compañía.

Lo que sí reconocen ambos es que habían acordado compartir servicios de Seguridad de las dos compañías porque ambos estaban afectados por las intenciones de Del Rivero por hacerse con el control de la petrolera.

Miguel Ángel Fernández Rancaño, exdirector de Seguridad de La Caixa, acudió a declarar como investigado para aclarar el contenido de una anotación requisada a Villarejo cuando fue detenido en la que se podía deducir que Fainé estuvo al tanto de los trabajos de Villarejo.

 

Para la acusación particular y la Fiscalía, el conocimiento de Brufau y Fainé sobre la contratación de Villarejo se acredita en el citado informe interno elaborado por Repsol durante el secreto de las actuaciones judiciales, sin embargo, la representante legal de Repsol argumentará, según ha podido saber El Independiente, que en ningún momento los dos empresarios hablaron de la compañía Cenyt, sino de compartir servicios, puesto que no sabían a qué compañía había elegido Araujo.

Para la elaboración de dicho informe, defenderán, no se entrevistó a Brufau ni se le consultó cómo se produjo la conversación para contrastar si habían hablado específicamente de Cenyt.

Fuente: El Independiente

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