El pasado jueves 20 ocurrió algo impensable en un estado democrático. Once senadores republicanos de Oregón, EEUU, uno de los estados más progresistas del país, abandonaron la cámara para bloquear la votación de un programa enfocado a reducir las emisiones de CO2 en el estado y establecer un impuesto a la industria del carbón.

Sucedió lo imprevisto y la estampida de la bancada conservadora para evitar que hubiera un número suficiente de senadores en la Cámara y boicotear la votación, un movimiento al que Brown reaccionó echándoles a la policía encima. «Es totalmente inaceptable que los senadores republicanos dieran la espalda a sus electores, a los que tienen el honor de representar en este edificio«, indicó. «Necesitan volver y hacer el trabajo para el que les elegieron«.

Senado estatal de Oregon

Los senadores que debían votar esta ley, contaminados por el dinero debido a falta de límites de financiación a los partidos del estado, lograron un clima regulatorio manipulado donde la industria obtiene lo que quiere, una y otra vez. Parecen dispuestos a asumir los 500 dólares de multa diaria que les impondrá el gobierno estatal por no hacer acto de presencia. Quizá alguien le cubra estos gastos…y algunos más

Uno de los republicanos huidos, Brian Boquist, aconsejó a los policías llegar «fuertemente armados» si quieren traerlo de vuelta. «No voy a ser un prisionero político en el estado de Oregon. Es así de simple».

Boquist, exmilitar, dispone de una empresa privada de mercenarios: International Charter Inc. Tanto él como los otros senadores republicanos están financiados por los grandes contaminantes del estado que iban a ser perjudicadas por la nueva ley.

Durante esta semana milicias de extrema derecha como 3 Percenters y Oath Keepers, viajaron en masa a Salem, capital de Oregón, para apoyar a los fugados y defenderlos “a cualquier coste”.

Este martes, el presidente del Senado de Oregón, anunció q tres senadores demócratas se habían sumado en contra de la ley, lo que suponía su final.