Tomás Plaza, un anciano de 82 años que vive por decisión propia en la Residencia de Peñuelas del distrito de Arganzuela de Madrid para cuidar a su mujer con dependencia, ha sido amenazado con la expulsión por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso por sus protestas por el trato que recibe, el cual tacha de inhumano.

En una entrevista, difundida por El Plural, el anciano ha explicado que llegaron a la residencia el 29 de octubre del año pasado y que desde que ha llegado no ha parado de sufrir ni de ver sufrir a su mujer.

«La he visto llena de caca hasta las narices hora y pico y no hacer caso nadie de eso. Bueno… tantas cosas y tantas cosas. Y luego recibo una carta para echarme de aquí, de la residencia, amenazándome, diciéndome que claro como mi comportamiento… Mi comportamiento no ha sido nada más que protestar por todo lo que he visto mal. Todo eso ha sido lo que yo he hecho», ha señalado.

El responsable de Atención al Mayor de Madrid amenaza con expulsar a un anciano de su residencia tras denunciar las pésimas condiciones en las que viven / Imagen: El Plural
El responsable de Atención al Mayor de Madrid amenaza con expulsar a un anciano de su residencia tras denunciar las pésimas condiciones en las que viven / Imagen: El Plural

«Y sale el señor director de Atención al Mayor y a la Dependencia (Juan José García Ferrer), con una desfachatez tremenda, con una carta que da vergüenza. Ya le ha contestado mi hijo debidamente y yo traigo aquí una carta para que la oigáis si queréis de los que yo le he dicho a él para contestarle a la carta con educación, que quizás no se la merezca».

«Si tuviese dignidad, hubiese dimitido ya»

«Y si tuviese dignidad, como yo le digo ahí, hubiese dimitido ya porque él no puede atacar nunca a un residente donde tanto nos dicen que es nuestra casa. ¡Será nuestro cementerio, puñeta!», ha añadido.

La carta recibida por Tomás

En la misiva a la que ha tenido acceso El HuffPost, Juan José García Ferrer advierte a Plaza de que puede ser expulsado de la residencia por sus «conductas de grave violencia», con «una actitud ofensiva y amenazante hacia los trabajadores del centro».

«Lamentamos considerablemente este comportamiento empleado contra los trabajadores de la Residencia Peñuelas, que es donde disfruta de una plaza concertada de la Comunidad de Madrid. Lo anterior, debido a que el esfuerzo realizado durante los últimos años en esta Administración, en materia de recursos económicos y de creación de servicios para atender a las personas mayores, ha sido muy importante», prosigue la carta.

«El esfuerzo y trabajo realizado por el personal que le atiende se ve perjudicado por el trato dispensado por usted»

«En este sentido, este esfuerzo y el trabajo realizado por el personal que le atiende se ve perjudicado por el trato dispensado por usted hacia dichos trabajadores».

«Por este motivo, le recordamos que el Reglamento de Régimen Interior de la residencia, que le fue entregado en el momento de su ingreso, recoge con claridad y previsión el conjunto de normas que regulan el funcionamiento del centro para su conocimiento y aplicación, así como determina, con el fin de satisfacer las necesidades básicas de los usuarios y garantizar la convivencia, el marco de derechos y deberes que deben ser cumplidos por los usuarios y familias».

«Le instamos a que respete los derechos de los trabajadores y profesionales de la residencia y a que observe una conducta basada en el respeto, tolerancia y colaboración encaminada a facilitar una mejor convivencia».

«El incumplimiento de sus obligaciones como usuario del servicio puede dar lugar a las faltas y sanciones contempladas, entre las que se encuentran la amonestación verbal o escrita, la inhabilitación para formar parte de los órganos de representación, el traslado temporal o la expulsión definitiva».

En la carta se le pide al anciano que «a la mayor brevedad posible, corrija su comportamiento y ponga fin a las situaciones de violencia y de mal comportamiento originadas por usted».

«En caso de que lo considere oportuno, puede solicitar traslado a otra residencia»

La diputada socialista Lorena Morales, ha aprovechado el debate sobre las enmiendas a la Ley de Políticas Sociales para denunciar el caso de Tomás y ha condenado en la tribuna de la Cámara regional las condiciones en las que viven estos mayores.

«En lugar de intervenir estas residencias, cuando se atreven a reclamar cuidados dignos, les advierten con echarles de sus centros», ha señalado.

Morales ha manifestado que, en la carta que recibió Tomás por parte de la Dirección General de Atención al Mayor, se le recuerda que «puede ser expulsado», y alejarle de su mujer, y solicitar el traslado a una plaza privada. «No les están regalando nada porque esa plaza es suya por derecho y deberían garantizarlo», ha proseguido.

En esos momentos de su discurso, las cámaras enfocan al anciano visiblemente emocionado quien ha agradecido, entre lágrimas, los aplausos de los diputados de la izquierda y el gesto de Morales.

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