Los resultados preliminares de las elecciones parlamentarias celebradas el sábado en Maldivas otorgan una arrolladora victoria a la principal formación de la coalición de gobierno, el Partido Democrático Maldivo (MDP, en inglés) de Ibrahim Mohamed Solih, que tendrá ahora mayoría para aprobar reformas clave.

Según los resultados iniciales divulgados de madrugada por la Comisión Electoral, el MDP, que llegó al poder tras desbancar en las generales de septiembre al expresidente Abdulla Yameen al frente de la alianza opositora, se hizo con 62 de los 87 escaños en juego, frente al máximo de 26 que logró en 2009 y 2014.

Entre ellos se encuentran varios asientos clave hasta ahora en manos del opositor Partido Progresista de Maldivas, de Yameen, lo que le convierte en el primer partido en lograr en solitario una mayoría de casi dos tercios en el Legislativo desde que el país adoptó una Constitución democrática en 2008.

Tras el anuncio anoche, cientos de militantes del MDP se congregaron en Malé para escuchar al presidente maldivo Solih y al expresidente Mohamed Nasheed, que a finales de año regresó del exilio al que se sometió tras ser condenado a 13 años de prisión por terrorismo.

Nasheed, ya absuelto por el Tribunal Supremo y que no se pudo presentar a las generales por los cargos en su contra, insistió a los presentes en que su mayor cometido es garantizar que el Ejecutivo de Solih continúa «sin contratiempos y pacíficamente».

«La decisión de hoy es una prueba de que todavía respaldan la decisión tomada el 23 de septiembre, habéis decidido no respaldar nunca la corrupción», dijo, por su parte, Solih, sobre la autoridad que los resultados otorgan a las comisiones presidenciales para investigar casos de corrupción o secuestro.

En las parlamentarias, el MDP decidió presentar candidatos propios para todos los 87 escaños, lo que causó la protesta de su hasta ahora aliado Jumhooree Party (JP) por romper el acuerdo de la alianza de partidos gobernante de que se presentarían a los comicios en conjunto.

Como resultado, el JP decidió aliarse con los opositores Partido Progresista de Maldivas y el Congreso Popular Nacional.

Solih llegó al poder como candidato de un frente de cuatro partidos, que se impuso por sorpresa a Yameen, acusado de autoritarismo y quien durante su mandato protagonizó varios actos controvertidos que suscitaron acusaciones de organizaciones de derechos humanos.