Costa finalmente ha tirado de la manta y ha delatado a Camps, admitiendo que recogió dinero de varios empresarios para financiar la campaña de las autonómicas de 2007.  “Yo no lo impedí y omití mi obligación de denunciarlo y estoy dispuesto a asumir las responsabilidades”, ha indicado.

El doctor en Economía ha admitido los delitos de los que le acusa la Fiscalía y ha terminado su alegato pidiendo perdón: “No he denunciado este tipo de actuaciones durante múltiples años de servicio público, y para terminar y someterme a las preguntas del ministerio fiscal, quiero declarar y manifestar mi arrepentimiento y pedir perdón a la sociedad valenciana y española, y en particular a mi familia que sé que va a sufrir consecuencias de todo esto“.

Pero no se queda todo en la Comunidad Valenciana, Ricardo Costa salpica al Partido Popular nacional desvelando que se financió de esta forma dos actos centrales en los que intervino el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en los comicios de 2007 y 2008. Camps hizo “peticiones expresas” a empresarios para completar estos actos que organizaba el PP: pantallas adicionales, animadores, bandas de música y fuegos artificiales.

Ricardo Costa ha explicado que la deuda del PP con la empresa de Gürtel se pagó con dinero del partido y “con la aportación de dinero de empresas que tenían contratos con la administración valenciana”. El mismo entregó a Crespo en la sede del PP valenciano dinero: “Con esto queda saldada la deuda del PP en las elecciones autonómicas“.

La confirmación de un secreto a voces

El exsecretario general del PP de la Comunidad Valenciana ha confirmado lo que todo el mundo parece que sabía ya, pero escucharlo de boca de uno de los pesos pesados del PP de Valencia lo hace, cuanto menos, sorprendente: “Sí, es cierto. El PP del a Comunidad Valenciana se financió con dinero negro”.

Ha admitido que fue el expresidente valenciano Francisco Camps quien decidió contratar con la empresa Orange Market, vinculada a Gürtel, para organizar los actos de campaña de la elecciones autonómicas y municipales de 2007 y las generales de 2008.

Camps, junto con el expresidente de las Cortes Valencianas Juan Cotino, los que ordenaron que el PP se financiase “con dinero en negro” para poder sufragar ambos comicios, según las palabras de Costa.

Ricardo Costa ha echado abajo la estructura económica de financiación del Partido Popular, confirmando, de paso, que el partido acudió a las elecciones “dopado”, en una ilegal ventaja con el resto de las formaciones.

 

 

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