Medios británicos han denunciado el creciente número de casos de matanzas de animales africanos por diversión por parte de ciudadanos pudientes del Reino Unido. Activistas y políticos plantean adoptar medidas preventivas para acabar con esta práctica.

Como si se tratase de un pasatiempo más, los británicos ricos acuden a sitios web especializados en organizar viajes turísticos a África con el fin de cazar animales salvajes y luego se jactan de sus hazañas en las redes sociales posando sonrientes con sus cadáveres.

Los cazadores pueden elegir a los animales que quieren matar de una lista de 44 especies y el costo de estos viajes empieza desde unos 5.300 dólares por una semana. Uno de los más populares entre los cazadores de trofeos británicos es la pacífica cebra de la llanura. Para matar a un ejemplar de esta cebra hay que pagar unos 600 dólares, mientras que por un león o elefante hay que desembolsar decenas de miles de dólares.

La especie de cebra de Grévy (o cebra real) está en peligro de extinción, mientras que las cebras de la llanura se agregaron a la ‘lista roja’ de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza hace tres años, después de que su población se redujera en un 24% en 14 años.

Peter Livesey, uno de los muchos británicos con dinero que acudieron a una de estas compañías para ir de caza a África, aparece en la galería de fotos con varios animales abatidos, entre ellos una cebra. En el libro de visitas del sitio web, escribió: «¡Nunca me había divertido tanto con los pantalones puestos!».