Los robots colaboradores, o como los llaman algunos, los “cobots”, representan un avance sin igual en la industria. Y no solo en un campo, sino en todos en los que se requiera una producción en masa, velocidad y precisión.

Sí, antes ya existía este tipo de maquinaria automatizada, pero nunca como la que está creando hoy en día. Se trata de robots que son absolutamente seguros, fáciles de mover y de configurar. Además, es posible programarlos para realizar las tareas más diversas.

Pequeñas, medianas y grandes empresas ya han adquirido brazos mecánicos y han visto los resultados en seguida. Y es que claro, con un robot que puede trabajar las 24 horas al día sin pausa, es normal que haya tal resultado. Se estima que pronto, la industria aumentará mucho más la eficacia, todo gracias a esta tecnología. 

¿La automatización de las labores no terminaría por acabar con los puestos de trabajo humanos?

Antes que nada, tengamos en cuenta que estas máquinas están diseñadas para efectuar labores que pongan en riesgo a trabajadores humanos. Asimismo, son de suma utilidad para realizar labores en extremo repetitivas, pero que requieren un alto grado de precisión. 

Dicho esto, hay que comprender también el término “cobot”, que ya explicamos arriba. Un “robot colaborador” es eso: una máquina que ayuda a un empleado humano a realizar su trabajo. En otras palabras, que no puede sustituir completamente al factor humano. 

Añadido a eso, sí que puede programarse para realizar una tarea las 24 horas seguidas, siempre y cuando cuente con suministro eléctrico. Esto supone un gran upgrade a la línea de fabricación, pues acelera una tarea de una forma que un humano jamás podría. Así, cuando el trabajador llegue al día siguiente, podrá continuar su trabajo sin retrasos de ningún tipo. 

Agilizar la producción local hace que la economía se desvincule de la producción asiática. Y a su vez, esto genera más puestos de trabajo para trabajadores de la localidad. 

El futuro de la robótica industrial

Ya está probado que esta nueva y creciente tecnología, puede ocupar puestos de trabajo que para los humanos representan un riesgo físico. En algunos casos, también se podría considerar como un riesgo mental, teniendo en cuenta las tareas repetitivas. 

Cada año, las empresas mejoran su productividad gracias a un brazo robótico industrial. Y es solo cuestión de tiempo para que, lo que tarda una semana, se haga en cosa de minutos. 

Sin lugar a dudas, esto es algo que beneficiaría todos los sectores de la industria y optimizaría no solo las ganancias de la empresa. Es importante recalcar que el producto, en muchos casos de primera necesidad, tardaría menos en llegar a las manos del consumidor.

Los cobot en el futuro

Ya es difícil sorprender con la automatización, nos estamos acostumbrando. Pero basta imaginarse por un momento hasta dónde llegaremos. Hoy, los colaboradores industriales están en las fábricas. Mañana quizás estén también en los hogares. Y con toda seguridad terminarán en los hospitales, en los cuerpos de emergencia, etc. 

Y volviendo al tema anterior de si los robots colaboradores representan el adiós de diferentes puestos de trabajo, tenemos que verlo como una reinvención. Sí, se eliminarán algunos puestos de trabajo, pero a su vez aparecerán otros. Todo en pro de que los trabajadores no tengan que desgastarse en labores demandantes. 

Todo en pro de salvaguardar la salud y la integridad de una persona. ¿No es esto un gran paso? Sin duda lo es. Nos estamos abriendo terreno en una industria que está en pleno auge. Y seguro, seguiremos viendo muchos más cambios en poco tiempo. 

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