La Asociación solicitará a Rocío Monasterio una entrevista para hacerle entrega personalmente del galardón

Que Rocío Monasterio, líder del partido de extrema derecha Vox en Madrid, tiene el corazón de piedra es algo conocido. Pertenecer a un partido que defiende la intolerancia, sumado a sus declaraciones en contra de la lucha contra el cambio climático y contra el feminismo, hacen de la dirigente lo que podría considerarse una mala persona. Lo llamativo es que ahora tiene un premio que sirve para recordárselo.

La Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales ha concedido a Monasterio el premio Corazón de Piedra 2019, en su séptima edición del galardón, por sus «injustos y crueles» comentarios relacionando inseguridad y menores de origen extranjero tutelados por las comunidades autónomas y hablar «en tono despectivo e insultante» de «manadas de menas».

Este premio fue instituido por la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales para reconocer a las personas que muestren «mayor insensibilidad y cuyas opiniones o actuaciones produzcan más desamparo y sufrimiento a las personas y familias, especialmente en situaciones tan graves como las que estamos viviendo».

Han quedado en segunda posición los Ayuntamientos de Galapagar (Madrid), Torrevieja (Alicante) y Caravaca de la Cruz (Murcia) por su desprecio hacia sus ciudadanos más desfavorecidos y por su falta de compromiso con la cohesión social de su población.

Los tres consistorios ocupan el pódium de la pobreza en inversión en servicios sociales entre los 421 ayuntamientos españoles mayores de 20.000 habitantes, con un gasto de 21 euros por habitante en 2018, cuando la media es de 94 euros.

En tercera posición se ha situado el Síndic de Greuges de Cataluña, Rafael Ribó, por culpar a pacientes de otras comunidades autónomas del déficit de la sanidad catalana y de las listas de espera que genera.

En anteriores ocasiones han recibido este galardón la exministra de Sanidad Ana Mato en 2013; María Dolores de Cospedal, en 2014; Mariano Rajoy, en 2015; los 36 ayuntamientos mayores de 20.000 habitantes «pobres en inversión social» en 2016; Dolors Monserrat, en 2017; y el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández Cos, en 2018.

La Asociación solicitará a Rocío Monasterio una entrevista para hacerle entrega personalmente del galardón, que consiste en un trofeo que simboliza un corazón de piedra, y un diploma acreditativo. Los otros candidatos recibirán un diploma acreditativo de su participación y de los votos obtenidos.