Rocío Monasterio, presidenta de Vox en Madrid y diputada autonómica en esta comunidad, presentó su proyecto de fin de carrera (PFC), para obtener la titulación de Arquitectura, en octubre de 2009.

Dos meses después, el 21 de diciembre de 2009, se inscribió en el Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM). No obstante, para entonces ya llevaba nueve años al frente de un estudio con su propio nombre, Rocío Monasterio y Asociados, que había realizado varios proyectos en Madrid. Además, según denuncia El País, también firmaba proyectos como arquitecto sin serlo.

Para ser arquitecto y ejercer como tal es imprescindible presentar el Proyecto Fin de Carrera, ya que está considerado una asignatura más. Solo con el título es posible colegiarse y, luego, para obtener una licencia de edificación es imprescindible un proyecto visado por el colegio profesional.

El proyecto de fin de carrera es un trámite que se le atasca a muchos estudiantes de arquitectura, y es frecuente que a veces lo vayan posponiendo mientras trabajan en estudios, obviamente, sin firmar proyectos, algo que es solo posible para los arquitectos con la carrera aprobada.

Rocío Monasterio estudió en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM), de la Universidad Politécnica. Empezó a trabajar como proyectista en despachos de arquitectura en 1994, según figura en su currículum publicado en Linkedin. Finalmente, en 2000 fundó su propio estudio, Rocío Monasterio y Asociados.

Durante los nueve años entre los que fundó su estudio y acabó la carrer, realizó varios proyectos bajo su nombre, algunos de ellos en Madrid, como la construcción de tres lofts construidos en un suelo industrial con la promesa de que lograrían la licencia de habitabilidad. No la consiguieron y los compradores fueron desahuciados, según informó también El País.

Plano de una segregación y reforma de una nave industrial donde se construyeron tres lofts de forma ilegal y con la firma como arquitecta de Rocío Monasterio, en 2003, cuando todavía no tenía el título.

La pareja ha afrontado un tercer caso de irregularidades inmobiliarias, el de su propia residencia, situada en el barrio de Chamartín de Madrid. En junio, el dirigente de Vox fue condenado a indemnizar con más de 60.000 euros a un acreedor por no pagar parte del importe de las obras en ese mismo chalé.

No recuerda nada

Monasterio ha dicho este lunes no recordar si en 2003 era arquitecta. «Lo que sé es que he estado trabajando en el mundo de la construcción y seguramente en el 2003 ya sí lo era, en mi estudio y contratada para otros estudios», ha añadido Monasterio.

«Como muchos jóvenes españoles empecé a trabajar a la vez que estaba estudiando arquitectura en la Politécnica. Trabajaba por la mañana y por la tarde iba a la universidad. Monté una empresa bastante joven en la que contrataba aparejadores, arquitectos, contables, etc, y firmaba planos, unas veces como interiorista. No todos los planos son susceptibles de ser visados. Se puede firmar planos como interiorista o como arquitecta sin visado y se puede firmar planos visando, como yo he hecho como dirección facultativa. En 20 años de carrera he firmado muchos planos», dijo este lunes a la prensa Monasterio, sin entrar en el fondo de la cuestión: en esas fechas no había acabado la carrera y por lo tanto no podía presentarse como arquitecta.