Rodrigo Lanza ha sido condenado a 20 años de cárcel por asesinato agravado de Víctor Laínez.

El tribunal del jurado de la Audiencia Provincial de Zaragoza había considerado la semana pasada a Rodrigo Lanza culpable del asesinato de Víctor Laínez, al que golpeó el 8 de diciembre de 2017 en un bar de la ciudad de Zaragoza. Ha estimado que el acusado actuó con dolo eventual y por motivos ideológicos y ha pedido que no se le indulte ni se le permita salir de prisión de forma condicional.

El jurado afirma que, en un determinado momento, Lanza se aproximó a la víctima «intercambiando una conversación que nadie escuchó» y que cuando volvió con sus amigos, Lanza les dijo que Laínez le había llamado «sudaca» y que debía volver a su país ser extranjero.

«No tuvo posibilidad de defenderse», ha señalado el tribunal del jurado en su veredicto. Un portavoz ha dado lectura al acuerdo en la última sesión del juicio, que ha presidido la magistrada María José Gil, y a la que han asistido la fiscal y los abogados de la defensa y las acusaciones.

Según este relato, en esta conversación, Lanza le llamó «facha y fascista» y le dijo que La Madalena era un barrio «antifascista», que «no querían nazis en el barrio» y que «no era bienvenido».

Minutos después, y tras tomar una copa, Lanza y sus amigos se dirigieron a la salida del bar «al observar que –Laínez– no paraba de escribir en su móvil», pensando que estaba contactando con otras personas y que «podía haber problemas». Fuera del establecimiento, ambos mantuvieron un encuentro, saliendo Lanza a la calle mientras Laínez volvió a meterse en el fondo del bar.

El jurado asevera que «cuando Víctor ya había avanzado unos metros y estaba a la altura de la mitad de la barra, Rodrigo, estando en la calle, arrojó al suelo su abrigo y su mochila, y volvió a entrar en el local, de forma rápida, acometiendo por la espalda a la víctima, quien no tuvo ocasión de defenderse».

También ha manifestado que Lanza «golpeó fuertemente con el puño» la parte inferior trasera de la cabeza de la víctima y que, cuando se encontraba en el suelo semiinconsciente, «le dio una patada en la cabeza e, inmediatamente, se colocó encima, propinándole puñetazos en la cara y múltiples golpes, tras lo cual le dio una patada muy fuerte en la cabeza y salió del local, marchándose».

En el anterior juicio, Lanza fue condenado a cinco años de prisión por homicidio imprudente, una sentencia que el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) anuló al considerarla no motivada, ordenando repetir el juicio. Lanza se encuentra preso en la cárcel de Zuera (Zaragoza).