El pasado noviembre, 3,6 millones de españoles votaron a Vox en las elecciones generales. La formación de ultraderecha se convirtió en la tercera fuerza política con 52 parlamentarios. Una campaña llena de bulos y populismo los aupó a esta posición, sin embargo, el trato de los medios de comunicación tuvo mucho que ver.

Llegados a este punto, en el que la extrema derecha ya se ha integrado en el Parlamento (aunque no se hayan parado los bulos) los medios continúan una senda muy alejada de lo que significaría un necesario cordón sanitario a la intolerancia.

Días como el de ayer, Fiesta Nacional de España, en el que se normalizan y se permiten más si cabe las expresiones de extrema derecha, nos señalan que nos estamos equivocando en el tratamiento de este problema.

El analista Roy Cobby ha querido dar su opinión a través de un hilo en Twitter:

«Claro, dos décadas hablando en los medios de ‘ciudadanos con banderas de España’, ‘identitarios’, ‘nostálgicos’ y otros eufemismos para referirse a fascistas y pasa lo que pasa. Lo de hacer a los nazis mainstream no ocurre en dos días; es un trabajo minucioso de machaque».

«Lo que quiero decir es que no es VOX activando bases; las bases ya existían y las aprovecha VOX. No sé si es demasiado tarde ya para arreglar el tema, sinceramente. Y la oposición chillin’, cargándose la convivencia para poder montar otro Gürtel en 2023. Un lujazo de gente».

Este lunes, un fuerte dispositivo policial ha rodeado este lunes el barrio valenciano de Benimaclet para evitar el encuentro de dos manifestaciones de ideología contraria convocadas con motivo de la festividad del 12 de octubre.

Por un lado, España 2000 había convocado a las siete de la tarde una «marcha de las antorchas» para pedir la dimisión del Gobierno, a la que ha asistido medio centenar de personas con banderas de España, varias de ellas preconstitucionales, y simbología fascista.

Por otra parte, en los alrededores de Benimaclet se concentraron varios centenares de personas y colectivos antifascistas, después de una jornada en la que se ha celebrado una serie de actividades para reivindicar la fuerza asociativa de este barrio valenciano «ante la intolerancia de la ultraderecha».

Roy Cobby se ha hecho eco de la noticia: «Faltaba esta, manifestantes ‘de ideología contraria’. Igualando a los nazis con los que les oponen. Lo más normal del mundo».