Este miércoles 13 de mayo centenares de personas han vuelto a congregarse en la zona de Núñez de Balboa de Madrid, sin guardar la distancia social recomendada para evitar el contagio por el COVID-19, para reclamar la dimisión de Pedro Sánchez al frente del Gobierno por su gestión de la crisis sobre la pandemia del coronavirus.

Sin mascarillas o puestas de forma incorrecta y ataviados con banderas de España, palos de golf y todo tipo de instrumentos de cocina han golpeado contenedores de basura y señales de tráfico acompañados del himno de España sonando desde los balcones.

Estas protestas han dividido las opiniones de los diputados. Ayuso excusaba a los vecinos porque «muchos de ellos se va a arruinar» a costa de las políticas del Gobierno de Pedro Sánchez y defendía que los ciudadanos puedan salir «libremente a manifestarse aunque sea un ratito por las tardes en su propia calle».

Por su parte, Soledad Sánchez Maroto denunciaba que «su modelo es el de los que confunden libertad con privilegios, el de los ‘cacerologolfistas’ de Núñez de Balboa, hacen mucho ruido para lastrar la economía y vivir de las rentas, del trabajo de otros».

El PSOE madrileño ha considerado una irresponsabilidad alentar a saltarse las normas de salud que nos protegen contra el COVID19 en plena pandemia y durante el estado de alarma.

También el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha manifestado su crítica a estas protestas publicando un tuit que enseguida se hizo viral: “20 días alertando de que habría miles de disturbios en Catalunya por las recentralización de competencias y al final han sido 100 pijos del barrio de Salamanca por no poder ir al club de golf”.

El mensaje no ha dejado indiferente a nadie y centenares de usuarios no han tardado en contestarle entre los que se encontraban el eurodiputado de Vox Hermann Tertsch o el exdiputado catalán Antonio Baños, de la CUP.

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