El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, expresó hoy su preocupación por la «división» existente en el seno de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) y los «intentos de politizar» sus actividades.

«La situación en la OPAQ no es satisfactoria. La organización está prácticamente dividida debido a los intentos de politizar constantemente distintos aspectos de su actividad», dijo el jefe de la diplomacia rusa al inicio de su reunión con el director general de la institución con sede en La Haya, Fernando Arias.

Lavrov indicó que Rusia «está muy preocupada» por el nuevo mecanismo adoptado en la OPAQ -con el voto en contra de Moscú- que permite a los inspectores químicos de la organización señalar a los responsables del uso de armas químicas, y no solo limitarse a investigar si hubo o no utilización de las mismas en un ataque.

Estos nuevos poderes, que amenazan especialmente a aquellos países como Siria o Rusia, acusados por Occidente de utilizar armas prohibidas en los últimos años, provocaron también la ira de Irán, aliado ruso en la protección del régimen de Bashar al Asad.

Lavrov señaló ante Arias que se trata de una «grave violación de la Convención sobre las Armas Químicas», que entró en vigor en 1997 y otorgó a la OPAQ el mandato de erradicar las armas químicas y verificar la destrucción de los arsenales declarados.

Rusia llegó incluso en julio pasado a barajar su salida de la OPAQ por ese mecanismo.

No obstante, hoy el ministro ruso de Exteriores mostró «el interés de Rusia en superar la actual crisis» en el seno de la organización.

«Estamos convencidos de que solo a través del esfuerzo conjunto de todos los países conscientes de la gravedad de los problemas pueda ser subsanada la situación en la OPAQ para que pueda volver a un diálogo normal, libre de política», sostuvo Lavrov.

El director general de la OPAQ, a su vez, subrayó la importancia de trabajar con Lavrov para «hacer frente a los retos del mundo».

Indicó que Rusia ha desempeñado «un papel extremadamente importante en la negociación de la Convención» y que ha jugado siempre un rol «importante y positivo en los 22 años de exitosa labor de la OPAQ», durante la cual los Estados miembros han declarado 72.000 toneladas de las armas químicas más peligrosas, recordó.

«Se han destruido casi el 97 % y en breve alcanzaremos la destrucción del 100 % de los químicos declarados» en el mundo, aseguró el español, que visita Moscú por cuarta vez.

Arias dijo estar en Moscú en una actitud muy positiva, que pretende escuchar a Lavrov, transmitirle información de primera mano y pedirle su «apoyo a los importantes proyectos» que tiene la OPAQ.