Rutger Bregman cree que el economista John M. Keynes tenía razón, que desde 1930 estábamos destinados a trabajar cada vez menos y, en algún momento de la década de los 80, la cosa se torció y aún no la hemos enderezado.

Según Bregman (Renesse, Holanda, 1988), fue entonces cuando nos empezamos a inventar puestos que no tenían ningún sentido hasta llegar a la situación actual: si el 25% de los trabajadores hiciera huelga mañana, nadie se daría cuenta.