Los fuegos de San Telmo son brillos verdosos o azulados que aparecen suspendidos sobre objetos puntiagudos situados en tierra. La luminosidad está provocada por las moléculas de aire excitadas por el campo eléctrico que se genera, que crea un continuo flujo de pequeñas chispas, por lo general invisible.

¿Puede este fenómeno ayudarnos a luchar contra el coronavirus? Parece que sí. S de Siensia lo explica y muy bien: