El partido Popular cree que la operación Kitchen se quedará en la declaración del exministro de Interior Jorge Fernández, señalado por el que fue su número dos Francisco Martínez, y que no se le imputará. También confían en que no se impute a la ex secretaria general del partido María Dolores de Cospedal y al expresidente del gobierno Mariano Rajoy.

Además, desde el PP aseguran que Pablo Casado estaría dispuesto a sacrificar a cualquiera de los implicados con tal de salvar al partido y a su actual dirección e incluso se apunta a que estaría dispuesto a quitar el carnet del partido a los procesados.

Casado decidió desmarcarse de los implicados desde el minuto uno y salvarse él, aunque en el PP les hubiese gustado que hubiera hecho una defensa de la honorabilidad de Rajoy, Cospedal o Fernández Díaz. “Yo era un simple diputado por Ávila”, señaló el presidente del PP la semana pasada. Nada apunta a que vaya a salvarlos.

En una entrevista realizada hoy en Cadena COPE, ha pedido ejemplaridad y ha garantizado que no dejará «pasar ni una» en el llamado ‘caso Kitchen’. Sin embargo, ha echado balones fuera subrayado que no hay afiliados del PP imputados para tomar medidas. Dicho esto, ha recordado que tienen «mucha experiencia» en el pasado con «penas de telediario» que luego quedaron «en nada».

Tras recordar que su compromiso con la regeneración fue «clave» en el Congreso extraordinario del PP que le aupó a la presidencia del partido, ha recalcado que entonces se comprometió a «soltar amarras con cualquier conducta no ejemplar». Eso sí, ha añadido que también dijo entonces que estaba «orgulloso» del PP y que «no iba a ser justiciero».

El líder del PP ha señalado que en este caso solo hay un «mero escrito de la Fiscalía» que «lidera» Dolores Delgado, «una exdiputada socialista envuelta en un escándalo de escuchas, extorsiones policiales a empresarios, periodistas y jueces». «Lo que pido es que el mismo rasero se tome para todos», ha demandando, aludiendo al ‘caso de los ERE’ o el caso Filesa que afectaron al PSOE.

Fuentes del PP consultadas por La Vanguardia, aunque consideran que lo que está ocurriendo a Pablo Casado es injusto para él, subrayan que cuando te quedas con una herencia, te quedas con lo bueno y lo malo.

Aseguran al mismo medio que el problema sí afecta a la actual dirección al haber una división entre los partidarios de Cospedal y los de Soraya Sáenz de Santamaría. Mientras unos afirman que Francisco Martínez era afín a la exvicepresidenta del gobierno, otros señalan que ella no tenía ninguna responsabilidad orgánica y que eso viene del partido donde Cospedal era secretaria general.

La dirección del PP considera, el declaraciones al periódico, que los que deben dar explicaciones son los que estaban en el gobierno por aquel entonces pero sin implicar a la actual dirección del partido.

El pasado jueves, PSOE y Unidas Podemos formalizaban en el Congreso su petición para la creación de una comisión de investigación de la «operación Kitchen».

Pablo Echenique explicaba en declaraciones a laSexta que el objetivo es que pasen por esta comisión todos los que tuvieran conocimiento o participaran de las actividades delictivas que están siendo investigadas, entre los que se encontrarían Mariano Rajoy, Jorge Fernández Díaz y María Dolores de Cospedal.

Y ha señalado que también debería rendir cuentas Pablo Casado recordando que ganó las primarias de su partido gracias aun acuerdo con Cospedal, implicada en dicha operación.