Autor / es: 
Ricard de Vargas Golarons
Editorial: 
Virus
Páginas: 
310
Tamaño del libro: 
21×15 cm

Salvador Puig Antich fue militante desde muy joven. Los episodios del 68 de mayo y la muerte del estudiante Enrique Ruano a manos de la policía española en 1969 fueron decisivos para que decidiera involucrarse activamente en la lucha contra la dictadura franquista. Desde entonces, Salvador ha evolucionado hacia posiciones anarquistas que rechazaban cualquier tipo de liderazgo y jerarquía dentro de las organizaciones políticas y sindicales, llegando incluso a unirse al MIL (Movimiento Ibérico de Libertación).

Influenciado por las experiencias de los Consejos de Trabajadores, MIL abogó por la agitación armada y la propaganda escrita para agudizar la lucha de clases y la emancipación de la clase trabajadora contra el capitalismo, por una sociedad comunista libertaria. Era un pequeño grupo de militantes, hombres y mujeres jóvenes. La posición del MIL y de los Grupos Autónomos de Combate nunca fue posicionarse por encima de la clase trabajadora, ni separarse de ella, nunca postularse como una dirección del movimiento obrero. Salvador participó, como chofer, en las acciones del grupo, que generalmente consistieron en atracos a bancos. Los botines estaban destinados a financiar las publicaciones clandestinas del grupo y otras luchas. También se ofrecieron a ayudar económicamente a los huelguistas. Crearon la revista “CIA” (Conspiración Internacional Anarquista) y la editorial Mayo 37.

En 1973, Salvador es acusado de matar a un subinspector de policía durante una pelea cuando intentaron detenerlo y es condenado a muerte. Su caso fue especialmente conocido por ser el último ejecutado por el franquismo, con tan solo 25 años. Presentada intencionalmente al gran público como un luchador antifranquista y demócrata por los “ganadores” de la Transición, la vida de Salvador Puig Antich rechaza esta etiqueta y advierte que fue mucho más. «Revolucionario de pura cepa», militante anticapitalista, heredero de tradiciones consultivas y defensor de la autonomía obrera, dedicó su vida – entrelazada con sus compañeros en el MIL y los Grupos Autónomos de Combate – a crear un mundo justo y antiautoritario de libertad. personas. Su militancia consciente lo llevó a enfrentarse al garrote de base.

Este libro, escrito por algunos de sus compañeros, recopila el recuerdo de aquellos años de militancia. Y nos muestra que hubo un potente movimiento de lucha no solo contra el franquismo, como nos dijeron, sino también contra el capitalismo y contra la democracia diseñada para salvaguardarlo. Esta edición tiene casi 100 páginas de documentos y fotografías.

Salvador Puig Antich – 45 años después

Ricard de Vargas Golarons

A las barricadas