La asociación considera que la realización de conciertos con público en el pabellón del megalito pone en riesgo la conservación de una de las joyas de la arqueología gallega.

Sitio arqueológico del Dolmen de Dombate / Salvemos Cabana

Salvemos Cabana, que lleva luchando activamente desde el 2015 por dignificar este monumento prehistórico de la Costa da Morte coruñesa, valora que tanto el «cuestionable planteamiento» efectuado por el alcalde de la localidad de Cabana de Bergantiños como la «permisividad» del servicio de Patrimonio de la Diputación de A Coruña ha convertido por momentos el recinto «en un mero salón parroquial», considerando que es «algo que afecta negativamente a la percepción y el contexto del sitio arqueológico».

Modelo informático de las pinturas de uno de los ortostatos del megalito / Salvemos Cabana

Así, muestran su preocupación por el afectación negativa del ciclo «Música na catedral», previsto hasta finales de agosto por el ayuntamiento en el pabellón del dolmen mientras el auditorio municipal de la localidad permanece «completamente vacío».

Además de mostrar su sorpresa con que este ciclo se desarrolle en pleno rebrote de la pandemia del coronavirus, la entidad detalla la problemática que este tipo de eventos puede tener sobre las pinturas de época neolítica que atesora el monumento, «muy sensibles a los cambios ambientales» y cuya conservación «debería ser una prioridad para el organismo provincial» dejando de lado el «desmesurado circo turístico y mediático» impuesto a nivel municipal en los últimos años.

LOS EXPERTOS ALERTAN DE NOTABLES PROBLEMAS DE DISEÑO

Salvemos Cabana también recuerda que el recinto en el que se encuentra confinado el dolmen «no es el más apropiado para la conservación de las pinturas» y según diferentes expertos «no deja de ser un costoso andamio» por el ineficiente diseño del edificio, que al no permitir una climatización adecuada ha provocado que el corte estratigráfico del megalito esté literalmente «pintado de verde» al haber sido atacado por los hongos y la humedad, razón que a juicio del colectivo «hace que sea desaconsejable la realización de actividades con público» dentro dentro del espacio arqueológico.

EN CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO, MENOS ES MÁS

El grupo apuesta como solución a la problemática del Dolmen de Dombate por dos ámbitos de actuación. Por una parte, la presentación e introducción del visitante en el ámbito de la prehistoria y la cultura megalítica y, por otra, la difusión y puesta en valor permanente tanto del contexto neolítico que rodea al monumento como de la importancia de la conservación, algo que a juicio de la entidad «no parece encajar en absoluto con los planteamiento de José Muíño Domínguez (PP), alcalde de Cabana ni es «entendido como debería» por parte de los servicios de Patrimonio y Cultura de la Diputación, «que siguen permitiendo cualquier tipo de actividad imaginable en el recinto, tenga o no que ver con el contexto arqueológico».

LA URGENCIA DE PROFESIONALIZAR LA GESTIÓN DEL DOLMEN

Finalmente, el colectivo reitera que la mejor solución, ahora también planteada por el organismo provincial, y que ya se fue planteada a instancias de la entidad en 2016 en el Parlamento de Galicia, es que el control del centro y de su plan de actividades sea asumido, en primera instancia, por la Xunta de Galicia, y a continuación pase a ser gestionado por un equipo profesional que centre el carácter el monumento a lo que debería ser, una instalación museística de referencia guiada por criterios arqueológicos, «tanto en las visitas como en el desarrollo de eventos».