La asociación de defensa ambiental apoya las reclamaciones de otras entidades como Ecoloxistas en Acción o Arco Iris y considera que se ha «ignorado por completo» a las comunidades afectadas y «las muchas críticas» que se han hecho públicas durante el año pasado.

Contaminación luminosa en un parque eólico / Creative Commons

Para el colectivo conservacionista, los diferentes eventos que se han celebrado en el stand de Galicia en Fitur 2023 sobre la declaración de la Costa da Morte como Destino Turístico Starlight obedecen más a intereses políticos ante la inminente celebración de la campaña de las elecciones municipales y en algunos casos también personales.

La entidad explica que el impacto nocturno de los parques eólicos en la Costa da Morte «es más que evidente» y que «no es posible cerrar los ojos» ante el desastre causado en el cielo nocturno por la invasión de centenares de aerogeneradores y en especial los de última generación y colosales dimensiones, que está incluso por encima de los 200 metros en punta de pala, que debido a la normativa de seguridad aérea deben incorporar obligatoriamente señalización luminosa en período nocturno.

En este sentido, Salvemos Cabana considera que «la noche no es un elemento fragmentable» sino que debe considerarse en su totalidad. En este sentido, recuerda a la Fundación Starlight, entidad participada por el Instituto Astronómico de Canarias (IAC) que la línea del horizonte nocturno «también forma parte del cielo».

Desde el colectivo se advierte que la situación actual ha convertido las noches de la Costa da Morte en «una suerte de verbena indeseada», un hecho que no solo es molesto para la población afectada sino que perjudica tanto la serenidad del cielo nocturno como las posibilidades de observación y el desarrollo de otras disciplinas como la astrofotografía. «Da la sensación de que para quienes han promocionado este despropósito la solución fuera cerrar los ojos y hacer caso omiso al estímulo como si este no existiera» -critica la asociación-.

«Por momentos y a la vista de las circunstancias, mucha gente puede tener la sensación de que el actual modelo de la Fundación Starlight -que esperemos que no sea el del Instituto Astrofísico de Canarias- es el de convertir el fenómeno nocturno en un negocio de certificaciones, en una serie de eventos de photocall, viajes exóticos y presentaciones públicas, que aún con buenas intenciones de fondo, como la mejora de las iluminaciones municipales, no considera en esencia el problema ambiental existente. Porque de otra forma, hubiera sido la propia entidad la que hace tiempo que hubiera puesto el grito en el cielo ante la dramática situación que los parques eólicos están provocando en las noches de la Costa da Morte» -sentencia el colectivo-.