El presidente ha recordado que el mundo se está enfrentando a «la mayor campaña de vacunación de la historia de la humanidad», por lo que ha reconocido el «esfuerzo sin precedente» del sistema sanitario. A su juicio, este proceso «está dejando lecciones positivas muy importantes»: «La preparación y compromiso de los sanitarios, la abierta disposición ante la vacuna y la coordinación entre el Ejecutivo y las comunidades autónomas, que está funcionando a pleno rendimiento».
En este contexto, ha celebrado que tanto España como el mundo se está «acercando al final de esta pesadilla». «Ya queda menos, mucho menos de lo que podríamos pensar en los momentos más duros del confinamiento y del inicio de esta tragedia. Ya queda menos para dejar definitivamente atrás esta etapa oscura y dolorosa», ha argumentado.
En cualquier caso, ha insistido en que, «hoy más que nunca», la «prioridad» del Gobierno es «acelerar el ritmo de la llegada de las dosis»: «Vacunar, vacunar y vacunar de manera mucho más intensa a partir del segundo trimestre del año para salvar vidas, recuperar nuestra economía y nuestra vida social».