La primera sesión de control al Gobierno de la legislatura ha dado lugar este miércoles a algunos enganchones dialécticos, como el que han protagonizado Pedro Sánchez y el líder de Vox, Santiago Abascal.

En relación al encuentro de José Luis Ábalos, Santiago Abascal no se ha cortado y ha pedido la dimisión de este, la de Pedro Sánchez y la de Pablo Iglesias, al que se ha referido como «el delegado de Maduro». «Usted ha llegado al banco azul cabalgando sobre el fraude a los españoles», le ha dicho al presidente del Gobierno al respecto.

Tras esta intervención del líder de Vox, Pedro Sánchez le ha acusado de «utilizar a Venezuela y a España para hacer ruido» y de tener un interés por la democracia «tan falso como los visados de Rocío Monasterio».

“Señor Abascal, el interés del Gobierno es por el reencuentro, la democracia y la reconciliación, el interés de su grupo por Venezuela o el amor que profieren a España es tan falso como los visados de la señora Monasterio”, ha dicho Sánchez al líder de Vox.

Lo cierto es que, sin muchos argumentos, Abascal solo recurrió a la descalificación., acusando a Sánchez de estar “encamado con los comunistas, separatistas y proetarras”.

Durante su intervención, Pedro Sánchez también ha apuntado, de manera irónica, que «la ultraderecha conmueve» al Ejecutivo porque «se hacen pasar por amigos de Venezuela, pero en nuestro país estigmatizan a los inmigrantes y dicen que son los principales causantes de todos los males de la sociedad española».