Mucho se ha especulado en los últimos días con el paradero del rey emérito desde que decidiese abandonar España y trasladarse al extranjero. El secretismo sigue siendo total y, a pesar de la insistencia, todo el mundo evita dar información al respecto.

El último en ser preguntado por el tema ha sido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La pregunta sobre el paradero de Juan Carlos I tuvo lugar en una comparecencia ante los medios de comunicación, al término de su despacho en Marivent con Felipe VI, pero como ya era previsible, Sánchez evitó dar ninguna información y apuntó que todas las cuestiones relacionadas con este tema deben ser trasladadas a la opinión pública por Zarzuela o el propio afectado.

Ya en su última comparecencia el presidente del Gobierno insistió en que los despachos que tiene con el jefe de Estado permanecen en la «confidencialidad debida», algo que volvió a recordar este miércoles.

Sánchez, en su breve comparecencia ante los medios de comunicación y en la que solo se admitieron tres turnos de preguntas, tampoco quiso pronunciarse sobre si la marcha de España del rey emérito ha terminado siendo contraproducente para la Corona.

Una «no respuesta» y balones fuera fue lo único que obtuvo la opinión pública del presidente del Gobierno. Y aunque Sánchez confirmó que en el despacho se habló además de la grave situación económica, la crisis sanitaria y cuestiones de política internacional, de la polémica generada por la falta de información del paradero del padre de Felipe VI, tanto Zarzuela como la Moncloa consideran que debe ser Juan Carlos I quien lo haga público a través de la Casa del Rey.

Tampoco el presidente se ha pronunciado sobre el escándalo judicial que acecha a Podemos y varios cargos de este partido por la presunta financiación ilegal del partido y se limitó a mostrar su “máximo respeto a la independencia del poder judicial y su trabajo”, insistiendo en que los jueces hacen su trabajo, “en este aspecto, como en otros muchos que están también siendo investigados que nada tienen que ver con la política”.

A pesar de ser preguntado hasta en tres ocasiones sobre la investigación sobre la financiación de su socio de Gobierno, el dirigente socialista decidió zanjar la cuestión diciendo que no tenía nada más que añadir y que ya había sido bastante claro al respecto.

Pedro Sánchez, lo que sí reveló es que durante su despacho con el Rey, que ha definido como «un despacho ordinario en un tiempo extraordinariamente complejo», han hablado de la emergencia sanitaria y económica, de la evolución de la covid-19 y de la situación en el Líbano tras la catástrofe de la semana pasada.

Además, mostró también la disposición del Gobierno a negociar de nuevo con los ayuntamientos el real decreto sobre el uso de los remanentes municipales para impulsar la recuperación económica, como se acordó con la Federación de Municipios y Provincias.

Sánchez además de mantener el despacho y compartir almuerzo con el Rey, se reunió con la presidenta de Baleares, Francina Armengol, en el Consolat del Mar, sede del Govern Balear.