Fernando Sánchez Dragó concedía una entrevista para el HuffingtonPost que se convertiría en la polémica del pasado viernes por diversas intervenciones del susodicho.

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En una de sus respuestas Sánchez Dragó espetó: «Yo no tengo nada que preguntarle al señor Sánchez.  ¿De qué voy a hablar con el señor Sánchez? Si el señor Sánchez no ha leído un libro en su vida, yo he leído 30.000. Si el señor Sánchez no viajado en su vida. Si el señor Sánchez vive encasquetado en la política, en el Congreso, en la imagen, en la publicidad, en las derechas, en las izquierdas, en Casado, en Vox, en patatín y patatán. Yo no tengo nada que decir sobre eso. No me interesa, me aburre. Mire el libro que estoy leyendo de qué habla: de la filosofía de los gatos. Eso me interesa mucho más que el señor Sánchez, mi gato. Pero te digo Sánchez y te lo diría prácticamente de cualquier político. No me interesa lo más mínimo».

Tal aseveración no pasaría desapercibida y sería fuertemente criticada a través de redes sociales. «Dice que ha leído 30.000 libros (que ya es leer, hagan la cuenta) y hay que ver lo poco que le han cundido para decir cosas como que hay que acabar con la política. No le culpo, a mí me pasa igual, lo que leo en libros no me impregna. Pero en mi caso es por falta de memoria», afirmaba el periodista David Martínez.

«Si se echan cálculos a lo que dice Sánchez Dragó, ha leído un libro al día durante toda su vida, sin descanso, desde el día de su nacimiento hasta hoy. Ya…», reflejaba el periodista de la SER Guillermo Rodríguez, quien también fue director del HuffingtonPost.

Los miles de mensajes seguirían dicha tónica, que se convertiría en tendencia, incluso, horas después:

4 Comentarios

  1. Señor Sánchez Dragó,usted es tonto por la mañana cuando se levanta, y tonto cuando se va a dormir con sus 30000 libros que dice haber leído,está usted en el lado equivocado y ni siquiera se da cuenta…suficiente con esto.

  2. Pues, menos mal que no le presta atención si no es capaz de escribir un libro y todo al respecto.
    A ver si va a ser menos libros, Caperucita.

  3. La estupidez no tiene fronteras generacionales, y este sr. lo evidencia. Es posible que su mala articulación léxica, no sea producto de su edad, posiblemente cuando era niño fue un bocón prepotente y por tanto un absoluto imbécil. Ello, como se ve no es un asunto de edad, debería realizare en necesario estudio genético al respecto.

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