Este lunes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reconocido en una entrevista que el Estado no recuperará todas las ayudas otorgadas a Bankia pasa salvarla de la quiebra en 2012. “Estamos lejos” de ello, ha señalado.

De los 22.000 millones de euros de las ayudas, el erario público ha recuperado tan solo unos 3.000 millones.

Sánchez considera que la posible fusión de Bankia con Caixabank será positiva para la economía española. Uno de los puntos a favor de esta integración será, según el presidente del Gobierno, que el banco resultante contaría con una presencia muy importante en Cataluña y Madrid, pero también en la Comunidad Valenciana y en Baleares.

Sánchez confía en que la revalorización de las acciones de Bankia mejore su capitalización bursátil, y por tanto, eleve la valoración del 60% que la Administración tiene en el banco presidido por José Ignacio Goirigolzarri.

Desde que CaixaBank y Bankia anunciaron su intención de fusionarse, el valor de Bankia ha aumentado en un 33% en bolsa y el de Caixabank un 12%.

“Parece que tiene lógica empresarial” y una “buena acogida en los mercados”, ha señalado el presidente del Gobierno. «Si al final se produce estaríamos hablando del primer banco de España y el décimo europeo», ha continuado.

Sánchez ha defendido que el objetivo del Ejecutivo pasa por “maximizar la participación pública” en Bankia y “defender interés general”.

Los miembros de Unidas Podemos no conocían este plan de fusión hasta el pasado jueves por la noche, tal y como lo ha hecho saber el secretario de Economía de Podemos, Nacho Álvarez, a través de su cuenta de Twitter.

El anuncio ha sido calificado por la formación morada como «preocupante» al entender que supondrá una profundización en la concentración del sector bancario y tendrá un impacto negativo en el empleo.

Según Álvarez, el Estado no debe abandonar su participación en el capital, reprivatizando la entidad, en referencia a Bankia, y considera que debe proteger a los contribuyentes que rescataron a la entidad con sus impuestos.

El jefe del Ejecutivo, respecto a la creación de una banca pública como reivindica su socio de coalición, ha señalado que, a su juicio, «la verdadera banca pública es el Instituto de Crédito Oficial», que ha puesto en marcha ayudas para empresas por valor de 100.000 millones de euros.