El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se ha comprometido este viernes a «luchar contra la corrupción y por la regeneración democrática», al tiempo que ha criticado que se haya utilizado «un grupo de policías corruptos» para «espiar a adversarios políticos».

En un acto de precampaña en Toledo, Sánchez ha afeado el espionaje del que fue víctima el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias.

Tras incidir en que presentó la moción de censura contra el gobierno presidido por Mariano Rajoy para ofrecer «una salida política» a la situación que se generó tras la sentencia del Supremo por el caso Gürtel, ha declarado que «este gobierno va a luchar contra la corrupción y por la regeneración democrática».

Sánchez ha subrayado en varias ocasiones que la moción de censura es un artículo recogido en la Constitución Española y, por ello, ha lamentado que se le haya tachado de «presidente ilegítimo» o «golpista», si bien ha considerado que hay partidos que «no tienen un problema cómo gobierna el PSOE, sino que el problema es que gobierna el PSOE».