Hace dos semanas el príncipe Joaquín de Bélgica, sobrino del rey Felipe de Bélgica, decidía saltarse el confinamiento para acudir a dos reuniones de 15 y 12 personas, una en una finca de Hornachuelos y otra en una vivienda de Córdoba.

Para ello viajó en avión de Bélgica a Madrid y en AVE de Madrid a Córdoba, todo ello sin guardar la cuarentena tras haber dado positivo en el test PCR por Covid-19.

El lunes 25 de mayo acudió a una merienda que se celebró en una finca familiar de la pareja del joven en Hornachuelos y a la que asistieron 12 personas. Y el martes asistió a una celebración con amigos de la pareja en la casa familiar de Córdoba capital, en total eran 15 personas.

A partir de ahí se puso en marcha el protocolo de sanidad de la Junta de Andalucía para localizar a todas las personas que habían estado en contacto con el joven con el fin de ponerlas en cuarentena. Cinco de las personas eran de Sevilla y fueron a las que más se tardó en localizar.

Según ha informado el viernes pasado el consejero de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, Jesús Aguirre, una de las personas que estuvo en contacto con Joaquín de Bélgica ha dado positivo en coronavirus.

La Junta de Andalucía el viernes 29 de mayo puso en conocimiento de la Subdelegación del Gobierno los hechos a través de un escrito de la Delegación Provincial de Salud donde describía que: «una persona había viajado desde Bélgica a Madrid en avión el día 24 de mayo, llegó a Córdoba en AVE», y «con fecha 26 de mayo se reunió con amigos y familiares en una residencia de Córdoba».

Según indicó la Subdelegación habiendo constatado que de dicho informe se desprende que «pudiera haberse cometido infracción administrativa conforme a la normativa vigente en el momento de los hechos», se procedió el lunes de esta semana al nombramiento de instructor para la incoación del correspondiente expediente.

La Subdelegación del Gobierno en Córdoba ha propuesto una sanción de 10.400 euros al joven por saltarse el confinamiento al ser considerado una falta grave.

Este miércoles un representante del belga ha recibido la notificación del inicio del expediente y tendrá 15 días para presentar alegaciones o abonar la multa, lo que conllevaría una disminución del 50 % del importe. 

Si Joaquín de Bélgica admitiese los hechos, el procedimiento se cerrará sin necesidad de dictar resolución expresa el día en que se realice el pago, aunque la sanción será recurrible ante el orden jurisdiccional contencioso-administrativa, según la Ley de Seguridad Ciudadana. 

En caso contrario, el expediente pasará a «procedimiento sancionador ordinario», perderá la opción de la rebaja de la multa y se abrirá el trámite para la práctica de las pruebas que haya podido solicitar.

Por su parte, Joaquín de Bélgica pidió disculpas por lo ocurrido a través de un escrito remitido mediante correo electrónico en el que afirmaba estar arrepentido profundamente de sus actos y aseguraba que aceptaba sus consecuencias. Además señaló que «en estos momentos difíciles» no pretendía ofender ni faltar el respeto a nadie.