Un reciente estudio publicado en la revista médica del Colegio Americano de Cardiología arroja datos demoledores sobre la sanidad en Estados Unidos. El texto certifica que el 66.5 % de todas las declaraciones de bancarrota de los estadounidenses estaban relacionadas con problemas médicos. Según las investigaciones, se calcula que unas 530 000 familias se declaran en bancarrota cada año debido a problemas médicos y facturas.

Estar asegurado en EE.UU. no es ninguna garantía para evitar las dificultades financieras. De hecho, la mayoría de las personas que no podían pagar las facturas estaban aseguradas. Lo que pone de manifiesto la pobre cobertura de las aseguradoras de salud, que obliga a desplazar el gasto sanitario hacia los pacientes y sus familias.

Otras razones incluyen hipotecas o ejecuciones hipotecarias inasequibles (45 %); seguido de gastar o vivir por encima de lo que se ingresa, (44.4 %), ayudando a amigos o familiares (28.4 %); préstamos estudiantiles (25.4 %); o divorcio o separación (24,4).

“La culpa de la falta de mejora es la imposibilidad de muchas familias para contratar un seguro de salud adecuado”, según un coautor de la investigación, el Dr. David U. Himmelstein, profesor en el Hunter College y fundador del grupo de defensa Médicos para un programa nacional de salud.

“A menos que usted sea Jeff Bezos, las personas no tienen muy buenas alternativas, porque el seguro que está disponible y asequible para las personas, o que la mayoría de los empleadores les proporcionan, no es una protección adecuada si está enfermo”, dijo Himmelstein.

La mayoría de las familias no tienen suficiente dinero ahorrado para una emergencia simple, y mucho menos miles de dólares en costos médicos inesperados. Un estudio reciente del sitio web de finanzas personales Bankrate encontró que solo el 40 por ciento de los estadounidenses han ahorrado lo suficiente para cubrir un gasto de emergencia de 1,000 dólares.

Mucho se habla de la cantidad de personas que cruzan la frontera de México para poder trabajar y vivir en Estados Unidos, pero poco o nada se comenta de los estadounidenses que escapan a México para poder comprar insulina a precios considerablemente inferiores de los de su país de origen.

En “Mejor no ponerse enfermo en Estados Unidos. Facturas que te costará creer” se muestran múltiples facturas médicas. ¿Una apendicitis? Más de 36.000 dólares. ¿Ingreso en hospital por un accidente de moto? Casi 126.000 dólares. ¿Tratamiento por reacción alérgica? 48.000 dólares. Sin lugar a dudas, Estados Unidos es el país de las oportunidades para arruinarse con facturas médicas.

Ejemplo de factura médica en EE.UU.

 

 

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