El mundo sigue su lucha contra el covid-19 tratando de frenar su expansión adoptando medidas para prevenir los contagios y así evitar que siga aumentando la cifra de fallecidos.

La frenética expansión del coronavirus no da tregua a los profesionales sanitarios que trabajan bajo una gran presión, en muchos casos arriesgando sus vidas y sin disponer de los equipos de protección adecuados.

A muchos de estos profesionales sanitarios no se les permite hablar de forma pública con los medios y son amenazados con despidos si divulgan las condiciones en las que trabajan durante la pandemia.

En Reino Unido, una médico aceptó hablar con BBC para contar cómo está afrontando esta situación el personal de un hospital perteneciente al sistema de salud público.

Reino Unido cuenta con 51.608 casos positivos de covid-19 y supera las 5.300 muertes y los hospitales intentan conseguir más camas para los enfermos más graves.

La doctora contó que el centro de salud en el que trabaja está al borde del colapso y que la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) está llena de pacientes infectados por el coronavirus. Falta personal y camas y hay escasez de antibióticos y respiradores. Además todas las cirugías no urgentes han sido aplazadas.

Pero lo más grave es que el personal sanitario que atiende a los pacientes más graves deben utilizar bolsas de basura, delantales de plástico desechables y gafas de esquiar como protección. Sus mascarillas abiertas por los costados que no les provee de la protección necesaria ha hecho que opten por ponerse bolsas de basura en la cabeza.

Incluso la fecha de caducidad de las mascarillas de protección están alteradas, con pegatinas con fechas distintas superpuestas y aunque el Instituto de Salud Pública de Inglaterra le dijo a la BBC que los nuevos sellos de vencimiento se ponen después de una rigurosa revisión de los equipos a la doctora no le convence esa explicación.

El gobierno británico ha reconocido que existen problemas de desabastecimiento, pero asegura que un equipo asistido por las fuerzas armadas «trabaja a contrarreloj» para cumplir con las entregas para todo el personal médico a nivel nacional, sin embargo, la doctora señala que su hospital no ha recibido ningún tipo de ayuda.

Actualmente tres de sus compañeros han contraído el coronavirus y están siendo tratados con respiradores mecánicos, uno de ellos era un doctor de cuidados intensivos que, como ella, estaba atendiendo a los enfermos sin el equipo adecuado.

Fuentes: BBC Mundo.