Sarah McBride, la nueva senadora trans por Delaware, de 30 años, ha obtenido un 86% de los votos en el primer distrito de Senado del Estado. McBride derrotó al republicano Steve Washington para ganar el escaño que quedó abierto tras el retiro del legislador con más años de servicio

McBride recordó que ha sufrido fuertes muestras de odio por parte desde el bando republicano y detractores de su candidatura, en línea con los mensajes ofensivos y de odio que ha difundido el presidente Trump, en campaña y durante toda la legislatura.

Aunque otras personas transgénero ya han ocupado cargos en gobiernos estatales y en diferentes niveles, esta es la primera vez que se elige a una mujer trans como funcionaria del más alto rango en un cargo en un Senado estatal estadounidense.

«Lo hicimos. Ganamos las elecciones generales. Gracias, gracias, gracias», expresó acto inmediato a través de su redes sociales Sarah McBride, donde no faltó tampoco un mensaje claro de cara al futuro: «Espero que esta noche le muestre a un niño LGBTQ que nuestra democracia es lo suficientemente grande para ellos también».

McBride es originaria de Wilmington, el feudo del candidato demócrata a la presidencia Joe Biden. La nueva senadora trabajó con su hijo, Beau, cuando era fiscal general del estado, y en la Casa Blanca bajo el mandato de Barack Obama.

La campaña de Sarah McBride recaudó una gran suma de dinero, generando más de 270.000 dólares en donaciones a principios de octubre, eclipsando la recaudación de fondos incluso para los candidatos a cargos estatales en Delaware.

Luchadora contra la discriminación

Desde 2013, McBride ha estado luchando contra la discriminación de género en la legislación de Delaware y actualmente es portavoz de la Campaña de Derechos Humanos, la principal organización de derechos LGBTQ en Estados Unidos. Ya en 2016, McBride realizó un discurso en la Convención Demócrata, convirtiéndose en la primera transexual en participar de esta manera en la convención de un gran partido.

«¿Seremos una nación donde solo hay una forma de amar, una forma de ver, una forma de vivir? ¿O seremos una nación donde todos tengan la libertad de vivir de manera abierta e igualitaria. Una nación que es más fuerte unida?», señalaba esa noche.

Por la justicia y la igualdad

El Victory Fund, organización que aboga por la elección de personas transgénero, calificó la victoria de Sarah McBride como «un poderoso recordatorio de que los electores rechazan cada vez más la política de intolerancia y favorecen a candidatos que luchan por la justicia y la igualdad».

«Los candidatos LGBTQ han hecho historia en esta elección. La victoria de Sarah es un testimonio poderoso de la creciente influencia de los líderes transgénero en nuestra política y da esperanza a innumerables personas trans que miran hacia un futuro mejor», afirmó Annise Parker exalcaldesa de Houston y directora de la organización Victory Fund.