Sacha Myers / Save the Children

Ante esta situación, Save the Children da la bienvenida a la decisión ayer por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de declarar que el brote de ébola, surgido en la RDC hace casi un año, sea una emergencia de salud pública de interés internacional. Save the Children considera también que este es el momento de evitar que el virus se propague más y, para ello, pide a la comunidad internacional que amplíe urgentemente su respuesta y apoyo a los países afectados.

“En los últimos días, esta epidemia ya devastadora se ha acercado peligrosamente a una situación de expansión fuera de control. Una mujer con síntomas de ébola en Uganda ha muerto tras regresar a la República Democrática del Congo. También se ha dado un caso en Goma, una bulliciosa ciudad de un millón de personas en la frontera con Ruanda”, explica Ian Vale, director Regional de Save the Children para África Oriental y Meridional.

La organización considera que en ambos casos las autoridades se han preparado bien y han actuado con rapidez. “Sin embargo e incluso si estos casos no derivan de inmediato en más, muestran que mientras el ébola siga sin control en el epicentro del brote en el este de la RDC será una amenaza mortal para el país y sus vecinos”, añade Vale.

Save the Children también alerta de que hay más de 100 grupos armados operando en el este de la RDC, donde el constante conflicto y la inseguridad han obstaculizado la respuesta. Ya se han registrado casi 200 ataques contra profesionales de la salud.
Niños y niñas en la RDC y Uganda han explicado a los equipos de Save the Children en la región que pensaban que la enfermedad estaba siendo propagada por los propios profesionales de la salud que estaban realizando las vacunas o que había sido causada por brujería.

 

Respuesta ante la emergencia

Cientos de trabajadores y trabajadores del sistema público de salud y de las ONG ya trabajan las 24 horas del día para detener el brote en circunstancias increíblemente difíciles. Asimismo, Save the Children está pidiendo una mayor inversión en campañas de información y divulgación en la comunidad local para garantizar que niños, niñas y personas adultas tengan información precisa sobre cómo prevenir la propagación de la enfermedad, e insta a los donantes internacionales a que respalden las respuestas de los gobiernos en los países afectados.

En España Save the Children acaba de habilitar su fondo de emergencias para que las personas que puedan donen para contribuir a afrontar esta emergencia.

Este brote de ébola, el décimo en la RDC, se declaró el 1 de agosto de 2018. Desde entonces, Save the Children ha llegado a aproximadamente 1 millón de personas en el país con información sobre cómo reconocer los síntomas y cómo evitar que la enfermedad se propague. La organización proporciona equipos de control de prevención de infecciones a los trabajadores y trabajadoras de salud y los capacita sobre cómo usarlos, pone en marcha triajes en las entradas de hospitales y centros de salud para garantizar que todos las personas con síntomas de ébola estén aisladas, trabaja con líderes comunitarios y expertos en salud para hacer vigilancia y rastreo de contactos y participa en el diálogo con las comunidades con las que interviene para conocer sus opiniones sobre la mejor manera de acabar con este brote mortal.

En Uganda, Save the Children ha estado trabajando con las comunidades locales y las autoridades del distrito para ayudar a mitigar la propagación del brote. Más de 1.000 profesionales de la salud, personas voluntarias, maestros y maestras, equipos de salud de las aldeas y personal de laboratorio de Uganda han sido capacitados para prevenir y responder a los casos. Save the Children también ha distribuido materiales de prevención en instalaciones de salud, cruces fronterizos e instalaciones de lavado de manos instaladas para reducir el riesgo de contaminación. La organización también está llevando a cabo diálogos comunitarios y campañas de radio para difundir información.

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