Save the Children expresa su profunda preocupación ante el aumento de los delitos sexuales y malos tratos hacia la infancia. Según los datos recogidos en el Anuario Estadístico del Ministerio del Interior, que se publicó ayer, en 2018 se denunciaron 5.382 casos de violencia sexual hacia niños y niñas, cifra que supone el 49,2% del total de denuncias contra la libertad sexual en ese año, y un incremento del 14,7% con respecto a 2017, cuando se registraron 4.542 denuncias. Asimismo, las denuncias de malos tratos hacia la infancia pasan de 4.875 casos en 2017 a 5.105 en 2018, es decir, un aumento del 4,5%.

“Seguimos fallando a los niños y las niñas, seguimos sin garantizar su protección, seguimos llegando tarde”, lamenta Andrés Conde, director general de Save the Children”. “Existe un consenso político sobre la necesidad de aprobar de una vez por todas la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia, con la que se conseguiría ampliar el tiempo de prescripción de los delitos, adaptaría los procesos judiciales a las necesidades de la infancia y regularía medidas de prevención y detección tempranas de la violencia en los distintos ámbitos de la vida del menor. Por ello, debería ser la primera ley que se apruebe en la próxima legislatura; se lo debemos a quienes no votan, pero más nos necesitan”, añade Conde.

Save the Children subraya además que el informe del Ministerio del Interior no refleja el total de agresiones hacia la infancia y la adolescencia cometidas en 2018 ya que quedan fueran las denuncias registradas por las policías autonómicas, así como aquellos actos que, por diversos motivos, no se llegan a denunciar.

El Ministerio de Interior también ha hecho público recientemente el Estudio sobre Cibercriminalidad en España 2018, que desprende cifras igualmente preocupantes. En 2018 se registraron 2.319 denuncias por delitos cibernéticos contra menores de edad, viéndose afectadas más las niñas (1.528 denuncias) que los niños (787 denuncias). Se ha producido un ligero aumento con respecto a 2017, cuando hubo 2.287 denuncias, aunque muy elevado con respecto a los casos de delitos sexuales, que aumentan de los 704 de 2017 a los 818 de 2018. El 37% de los delitos denunciados en 2018 por menores de edad son amenazas y coacciones y el 35% son delitos sexuales.

Save the Children considera que estos datos evidencian los peligros que supone el uso inadecuado de los entornos digitales y la necesidad de implementar medidas para garantizar la protección de la infancia y la adolescencia. Entre ellas, la aplicación efectiva de la edad mínima para el acceso a los servicios de internet y del consentimiento para compartir datos de carácter personal, que en la actualidad se encuentra en los 14 años, la creación de un registro unificado de violencia contra la infancia y de herramientas estandarizadas para la evaluación periódica de la ciberviolencia, así como formación en ciudadanía digital.

Por último, la organización también considera fundamental la implementación de instrumentos de detección, desarrollados y aplicados coordinadamente entre comunidad educativa, servicios sociales, y ámbito sanitario, para identificar los perfiles más vulnerables y trabajar de manera específica los posibles riesgos; así como de políticas de prevención y protocolos de actuación obligatorios ante violencia online en todos los espacios de aprendizaje y ocio donde los niños y las niñas desarrollan su vida.

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