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En el contexto de la conmemoración del Día Mundial de las Personas Refugiadas, Save the Children alerta de que la cifra de niños y niñas refugiados seguirá en aumento debido a que 420 millones viven actualmente en zonas de conflicto armado, es decir, uno de cada cinco niños y niñas en el mundo. Se calcula que alrededor de 35 millones de niños y niñas han tenido que huir de sus hogares como consecuencia de las guerras, la cifra más alta de las registradas en la historia. Cada dos segundos, una nueva persona se desplaza. Las últimas estadísticas muestran que un total sin precedentes de 70,8 millones de personas en todo el mundo se han visto obligadas a abandonar sus hogares como resultado de un conflicto armado o persecución.

Solo en España, 11.669 niños, niñas y adolescentes acompañados por sus familias solicitaron asilo en 2018. En lo referido a quienes llegaron sin estar acompañados de un referente familiar, hasta 2017 dos de cada tres peticiones de asilo realizadas por niños y niñas fueron rechazadas pese a la alta vulnerabilidad en la que se encontraban. En 2018, tan solo 75 niños y niñas sin referente familiar solicitaron asilo, lo que pone de manifiesto que actualmente en los centros de protección de menores autonómicos no se está brindando información adaptada sobre derechos de infancia y no se garantiza el acceso a la solicitud de asilo. Solo el 1% de los menores no acompañados logró el asilo en 2018 en España.

“La comunidad internacional sigue fallando en la protección de la infancia refugiada. Los países occidentales siguen vendiendo armas a gobiernos que atacan a la población civil, que bombardean hospitales y escuelas. Paralelamente, siguen sin adoptar canales de entrada segura a los países donde deberían encontrar la debida protección, así como no tramitan los necesarios visados humanitarios que evitarían a los niños y las niñas tener que huir por rutas en las que también se juegan la vida”, afirma Andrés Conde, director general de Save the Children.

La organización también denuncia que desde el año 2013, solo 55 menores extranjeros han sido identificadas como víctimas de trata y que el 67 % fueron víctimas de explotación sexual. España solo cuenta con 16 plazas de acogida especializadas para niñas víctimas de trata en todo el territorio y no hay ninguna plaza disponible para los niños.

Proyectando el futuro

También con motivo del Día Mundial de las Personas Refugiadas, Save the Children difunde una serie de fotografías Polaroid de niños y niñas que viven en tres de los asentamientos de refugiados más grandes del mundo. El conflicto ha llevado a millones de menores de edad a abandonar sus hogares y sus países, obligándolos a reconstruir sus vidas en un entorno completamente nuevo. A pesar de los horrores que han soportado y los desafíos que enfrentan, su optimismo para su futuro continúa.

En una serie de talleres que Save the Children ha realizado con niños y niñas refugiados procedentes de Siria, Myanmar y la República Democrática del Congo y que ahora viven, respectivamente, en Jordania, Bangladesh y Uganda, dibujaron sobre fotografías suyas sus esperanzas y sueños para el futuro.

Los dibujos resultantes muestran no solo la pérdida y la tristeza, sino la resistencia y determinación de los niños y las niñas refugiados. En ellos también describen el trauma de perder a sus seres queridos y de tener que huir de sus hogares debido a las consecuencias de los conflictos armados, así como lo que quieren ser cuando crezcan.

Hasina (nombre ficticio), de 13 años, es una niña refugiada rohinyga que vive con sus padres y cuatro hermanos en el campamento de refugiados de Cox’s Bazar, en Bangladesh. Durante el transcurso del taller contó que le gusta hacer flores y aprender artesanías, y que su asignatura favorita es el birmano porque le recuerda a su hogar. «Tenía miedo de los fantasmas cuando llegué por primera vez al campamento porque hacen que la gente pierda la cabeza y se vuelva loca. Los fantasmas son en lo que se convierten los muertos», cuenta todavía asustada.

Save the Children sigue pidiendo un firme compromiso a la comunidad internacional para que niñas como Hasina estén protegidas, tengan acceso a la educación y gocen de un nivel de vida saludable.


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