Un artículo de Eulixe
La crisis sanitaria provocada por la COVID-19 no es el único problema al que se enfrenta nuestra sociedad. La crisis económica (además de la ecológica) que se nos viene encima puede ser de proporciones terribles. La OIT ya ha advertido que en los próximos meses la mitad de los trabajadores del mundo podrían perder su puesto. Ante esta grave situación, diversas asociaciones y colectivos están luchando por la implementación de sistemas tributarios más progresivos como medida para que los países puedan reconstruir sus economías, gravemente afectadas por la pandemia.

Mapa de los principales paraísos fiscales del mundo.
 Mapa de los principales paraísos fiscales del mundo.


Estas y otras conclusiones son a las que se ha llegado en un seminario web organizado por la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional, y donde participaron diversos colectivos y organizaciones. Una de las principales reclamaciones es la de un mayor esfuerzo de los gobiernos para mostrar la voluntad política suficiente para acabar con la evasión fiscal, y la elusión y la ingeniería financiera para reducir el pago de impuestos a nivel global.

Ya sea corrupción, crimen organizado, exploración de recursos naturales para el comercio internacional o prácticas fiscales perjudiciales, una cosa que es central es que [los flujos financieros ilícitos] desvían el dinero de las prioridades públicas y obstaculizan los esfuerzos del gobierno para movilizar sus recursos más necesarios – Samuel Makwe, consejero de la misión de Nigeria ante las Naciones Unidas.en Nueva York

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Estas asociaciones estiman que hay entre 7 y 31 billones de euros (entre 8 y 35 billones de dólares) depositados en entramados y paraísos fiscales. En los debates de este seminario se han tratado medidas puntuales y extraordinarias para redistribuir esta riqueza oculta, como un impuesto sobre el exceso de beneficios o un impuesto solidario COVID-19 sobre las fortunas. También otros que se han considerado de más largo recorrido como un impuesto sobre las ventas de negocios altamente digitalizados; un impuesto mínimo de Sociedades; y acelerar la transparencia y los mecanismos de intercambio automático de información para los países en desarrollo apoyando el intercambio de información no recíproca entre los países desarrollados y los países en desarrollo.

La disponibilidad de espacio fiscal y medios financieros definitivamente se verá limitada a medida que se desarrolle la epidemia en los países en desarrollo … El momento actual presenta una oportunidad para medidas fiscales más progresivas – Marilou Uy, directora del Grupo de los 24.

El ambiente político para impulsar los impuestos dirigidos a los ricos sigue siendo difícil, pero el atractivo de tales medidas se está fortaleciendo a medida que aumenta el desempleo debido a la pandemia de coronavirus, aseguró Marilou Uy. Sin embargo, los gobiernos de los países en desarrollo probablemente continuarán buscando contrapartes más ricas y poderosas para obtener orientación sobre la promulgación de políticas fiscales progresivas, agregó. Con la política de una posible reforma fiscal global como resultado de la pandemia, los panelistas acordaron que todos los gobiernos deberían tratar de hacer que las transacciones fiscales de las corporaciones multinacionales sean lo más transparentes posible.

INICIATIVA CONTRA EL FRAUDE FISCAL

Por otro lado, Oxfam Intermón ha puesto en marcha una recogida de firmas para garantizar que los fondos de ayuda en respuesta a la crisis del coronavirus lleguen a empresas con un comportamiento fiscal responsable, bajo el lema “Que no defrauden. Que no nos defrauden”. Para participar en esta iniciativa es necesario firmar en el siguiente apartado de su web.

La ONG reclama que “el dinero público destinado a mitigar la crisis económica provocada por la COVID-19 no puede acabar en aquellas empresas que usan estos agujeros fiscales para pagar menos” y demanda “el gobierno ponga a las y los trabajadores por delante del beneficio de unos pocos”.

Durante la crisis del 2008 la respuesta del Gobierno se centró en paquetes de rescate para salvar a los bancos “en lugar de a las personas”. “No podemos permitir que ese error se vuelva a repetir” señalan. El rol de las empresas será clave en la reactivación económica y consideran “especialmente necesario un plan de rescate que priorice el apoyo a las más vulnerables, que se preocupe por el bienestar de los y las trabajadoras, y no solo de los inversores, y que incentive la responsabilidad fiscal”.

Fuentes: icrict.com – ElDiario.es – Law360 – elfaradio.com

Eulixe