Los incendios forestales de Australia se pueden resumir en una serie de datos terroríficos: se han calcinado en torno a 10 millones de hectáreas y han matado a más de 1.000 millones de animales en toda Australia, incluidas especies tan características como los koalas y los canguros.

La estimación de animales muertos incluye los mamíferos, excluyendo a los murciélagos, las aves y los reptiles, aunque sin contabilizar a ranas, insectos y otros invertebrados.

Los animales que han logrado sobrevivir, huyendo o metiéndose bajo tierra, podrían morir por falta de alimentos y agua o podrían tener heridas que con el tiempo los matarán.

Los ecologistas aseguran que estos meses de incendios intensos y sin precedentes ciertamente llevarán a varias especies a la extinción.

Australia sufrirá un futuro incierto ya que los incendios modifican la composición de la vegetación y disminuye la resistencia a los incendios. Los bosques tendrán más dificultades para recuperarse, al igual que los animales que dependen de ellos para su sustento y protección.

Debido al aislamiento del país, hay una gran cantidad de especies que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo por lo que esto está siendo un duro golpe tanto para la vida silvestre de Australia como para la biodiversidad del mundo.

A pesar de que los canguros y koalas han atraído más atención, otras especies corren el riesgo de perderse para siempre.