Hace unos días conocíamos el caso de David Hines, un empresario de 29 años de Florida, que había sido detenido por gastarse parte de una ayuda que recibió del Programa de Protección de Nóminas (PPP) para comprarse un Lamborghini Huracán EVO valorado en 318.000 dólares, realizar compras a gran escala y hospedarse en hoteles de lujo.

La historia se repite. Este martes las autoridades estadounidenses detuvieron a Lee Price III, un empresario de Texas de 29 años, que también decidió gastarse parte del dinero obtenido en préstamos del PPP en comprarse un Lamborghini Urus.

Además el empresario se gastó otra parte de lo obtenido en locales de striptease y clubes nocturnos, se compró una camioneta pickup Ford F-350 del año 2020, un reloj Rolex y realizó transacciones inmobiliarias.

El empresario, acusado de fraude, recibió más de 1,6 millones de dólares a través de préstamos blandos del Programa de Protección de Nóminas que supuestamente iba a destinar para pagar los salarios de los empleados de las empresas Price Enterprises Holdings y 713 Construction.

Sin embargo, más tarde se descubrió que ninguna de las empresas tenía empleados y además que el director ejecutivo (CEO) de 713 Construction había fallecido un mes antes de que se presentara la solicitud.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó el pasado marzo este programa federal de préstamos a pequeñas empresas para paliar los efectos en la economía provocados por la pandemia del coronavirus. En principio estaba previsto que el programa concluyera a finales de junio pero Trump autorizó su extensión hasta el 8 de agosto.