Michael Graveley, fiscal de distrito del condado de Kenosha, ha anunciado que se presentarán seis cargos, entre ellos el de asesinato en primer grado, contra Kyle Rittenhouse, el asesino supremacista de 17 años que mató a dos personas e hirió a una tercera durante los disturbios que se produjeron durante las protestas en el estado de Wisconsin por el caso de violencia policial contra el ciudadano afroamericano Jacob Blake.

El cargo más grave contra él es el de homicidio intencional en primer grado con el uso de un arma peligrosa y podría enfrentarse a una condena de cadena perpetua, según la ley de Wisconsin.

En un comunicado, la Policía de Kenosha ha señalado que hacia las 23.45 horas del martes tuvo que responder ante las informaciones de «disparos y múltiples víctimas de bala». Ssegún los agentes, los disparos habrían tenido lugar en Kenosha durante la tercera noche de disturbios por el caso de Jacob Blake, cuando el joven supremacista habría dejado dos muertos y un herido de gravedad tras abrir fuego contra varios manifestantes.

Rittenhouse había concedido una entrevista a The Daily Caller momentos antes del tiroteo en la que aseguraba que portaba el rifle «para protegerse» y que aquel era «su trabajo». El joven formaba parte de la Guardia de Kenosha, una milicia paramilitar de extrema derecha que había confirmado su presencia en las calles durante la tercera jornada de manifestaciones.