Los testimonios policiales, la mayoría en tono acusatorio contra los Mossos, han monopolizado la novena semana del «procés», donde se han conocido estrambóticos episodios como sorteos de urnas el 1-O y en la que un jefe policial ha admitido que no se enteró hasta ese día de los planes del cuerpo autonómico.

Estas son las cinco claves de la semana:

  • ¿LAS UNIDADES DE POLICÍA CONOCÍAN EL PLAN DE LOS BINOMIOS?

    El dispositivo de Mossos el 1-O ha vuelto a ser un tema de debate esta semana cuando un jefe de Información de la Policía aseguró que no supo que éste se basaba en parejas de agentes en cada colegio hasta la misma jornada.

    Es más, lo supo cuando sus efectivos lo vieron ‘in situ’, por lo que decidieron a actuar al comprobar que estaba enfocado más bien a «un referéndum normal»

    Un dispositivo que, según la cúpula de Mossos, estaba pactado y validado por el coordinador policial, Diego Pérez de los Cobos, extremo que este niega.

    Tampoco comunicó el policía a sus subordinados en las reuniones previas al 1-O que intervendrían a petición de Mossos -como supuestamente figuraba en el plan inicial-, ni supo que estos pidieron ayuda en torno a las 9 de la mañana: «Nosotros a las 8 ya estábamos haciendo intervenciones».

  • LOS OBSTÁCULOS A LA POLICÍA EL 1-O

    Al ambiente de «hostilidad» de los colegios, los agentes han añadido los obstáculos con los que se encontraron el 1-O. Barricadas de pupitres y sillas o dos coches de Mossos que bloqueaban el acceso a un centro, lo que ralentizó su actuación y dio tiempo a los congregados a que fueran hacia ese lugar.

    Esto último sucedió en el mismo colegio en el que detectaron a dos hombres, con botas tácticas uno y defensa extensible el otro, y con dispositivos de transmisión, que parecían informar de la actuación de la Policía y salieron tras ellos en un coche del departamento de Presidencia de la Generalitat.

    Hubo también otro episodio en el que también perdieron tiempo: cuando un letrado de la defensa, que un agente identificó como Andreu Van den Eynde (abogado de Oriol Junqueras), «se tomó su tiempo» para leerse de arriba a abajo la orden judicial de cerrar el colegio en su condición de letrado: «Se hizo eterno el tiempo».

  • LA «RECOGIDA» DE LAS URNAS

    Recibir las urnas de manos de los votantes en lugar de requisarlas. Ha sido una de las acusaciones que han lanzado agentes de la Policía contra los mossos desplegados en los colegios, a quienes, al término de la votación en algunos centros los ciudadanos les entregaban las urnas «de forma amistosa» y «en un ambiente de cordialidad».

    Pero, en este relato de supuesta complicidad con el 1-O, destacaron episodios como el un sorteo de urnas en un colegio para llevarlas a casas particulares en presencia de los mossos o el de un agente autonómico a pie cargando una urna de la mano de su pareja.

    Y más aún, un agente oyó decir a un mosso en un centro que «las urnas no importaban» sino que «lo importante era el recuento» de votos de la jornada, al término de la cual el agente recibió abrazos de los votantes y él «respondió de manera efusiva».

  • EL «PROCÉS» CRUZA LAS FRONTERAS DEL SUPREMO

    Esta semana ha sido ejemplo de cómo el «procés» ha desbordado las cuatro paredes del Salón de Plenos del Supremo, con el procesamiento en un juzgado de Barcelona de 30 personas, entre ellos altos cargos del Govern de Carles Puigdemont, en su ‘causa hermana’, la de los preparativos del 1-O.

    Y también con la decisión del TSJC, que ha abierto la puerta a investigar al actual conseller de Interior, Miquel Buch, por ofrecer locales para el 1-O cuando era alcalde de Premià de Mar (Barcelona).

  • LA CAMPAÑA

    De cierta manera, la campaña del 28A también ha irrumpido indirectamente en el juicio.

    La semana comenzó con la negativa del Supremo a pronunciarse sobre la petición de Jordi Sànchez de celebrar un debate electoral en prisión al considerar que no es de su competencia. Una solicitud que acabó denegando ayer la Junta Electoral Central.

Otra petición, la de libertad de seis acusados candidatos (Oriol Junqueras, Raül Romeva, Josep Rull, Jordi Turull y Jordi Sànchez, a las generales, y Joaquim Forn a la alcaldía de Barcelona) planeaba también sobre la mesa del tribunal hasta que también ayer resolvió con una negativa al considerar que sus derechos políticos no se ven afectados por estar en prisión, como tampoco su derecho a la defensa.